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¿Qué es el logline de una historia?

¿Cuántas veces te han preguntado de qué va tu libro y tú te empiezas a enrollar? ¡Culpable! Porque, para ti, tu libro es una maravilla, ¡y toca tantos temas! ¿Cómo voy yo a poder explicar en una frase de qué va mi libro? ¡Eso es inaudito! ¡Un absurdo! ¡Déjame en paz!

Pues no; no te voy a dejar en paz, y déjame decirte que más te vale aprender a hacerlo pronto, porque una editorial o un agente literario a los que les hayas enviado tu manuscrito no te van a prestar más que un minuto de su tiempo para ver si tu historia merece la pena. Y siempre van a empezar por el tagline y por el logline. De acuerdo, explícame qué es eso. Soy todo oídos.

En ocasiones, se confunde este término con el elevator pitch. Pero no es lo mismo. Lee aquí qué es un elevator pitch.

Para un escritor, el logline es un breve resumen (escrito) de su obra, de unas treinta palabras más o menos (una o dos frases). Tiene que contar de qué va la historia, de forma general, pero atrayendo; captando el interés del lector; haciendo que este se decida a abrir tu libro. Normalmente, el logline es escrito por otros, como el tagline; no por el autor. Lo que ocurre es que, hoy día, si una editorial pequeña ha publicado tu libro, te verás a ti mismo escribiendo el logline, el tagline y lo que haga falta. Te lo aseguro.

Además, te vendrá bien escribir uno para tu novela, pero, también, aprendértelo de memoria. Sí, como lo oyes. Porque siempre habrá alguien que te pregunte «de qué va tu novela», y si tú contestas: «Es que va de muchas cosas», la imagen, la respuesta que estás dando es: «No tengo ni idea de qué va mi libro». Normalmente, si alguien te pregunta de qué va tu novela, deberías utilizar el elevator pitch, pero el logline es incluso más conciso, y a veces la gente pregunta por preguntar, así que te conviene aprenderte también tu logline.

La cuestión es que, para saber vender, hay que tener toda la información y saber comunicarla.

Veamos estos ejemplos de loglines:

Logline: A pesar de sus problemas de memoria, una alcohólica trata de ayudar a la policía a resolver el misterio de una mujer desaparecida, por cuya casa pasa a diario cuando toma el tren. 33 palabras.

«The girl on the train», de Paula Hawkins.

Héroe: una alcohólica.

Gancho: La protagonista es una alcóholica que va a ejercer como detective.

Conflicto: Una mujer ha desaparecido y ella ha visto cosas extrañas desde el tren.

Género: thriller, misterio, suspense.

Logline: «Un niño huérfano y algo extraño descubre que tiene poderes mágicos cuando le reclutan para una escuela para magos y brujas. Allí tendrá que demostrar su valor cuando el mago más malvado de todos los tiempos se propone destruirlo». 39 palabras.

«Harry Potter», de J. K. Rowling

Héroe: un niño huérfano y algo extraño.

Gancho: El protagonista tiene poderes mágicos y le han reclutado para una escuela de magos y brujas.

Conflicto: El mago más malvado de todos los tiempos se ha propuesto acabar con él.

Género: Fantasía, juvenil.

Logline: «Un intento de asesinato llevará a una miedosa joven al inquietante mundo inconsciente, en donde logra volverse consciente y descubrir qué significan sus premonitorias pesadillas, a pesar de que unos ángeles parecen querer acabar con ella». 36 palabras.

«Inconscientia», de Rocío Fuentes-Ortea.

Héroe: Una joven miedosa.

Gancho: La protagonista se vuelve consciente en el mundo inconsciente.

Conflicto: Unos ángeles parecen querer acabar con ella.

Género: Ficción, Fantasía.

¿Qué elementos debe tener un buen logline?

Debe mencionar al protagonista, pero no con nombre, porque eso no importa ahora mismo. Debemos usar, en su lugar, un adjetivo que resulte atractivo. ¿Qué hace interesante a ese personaje? Piensa en una cualidad que tenga que ver con la trama. 

En el ejemplo de «Inconscientia», la joven Vera es miedosa, y un intento de asesinato ha hecho que aparezca en un mundo en donde todo está oscuro y en donde hay inquietantes almas vagando.

Trata de mostrar el objetivo del protagonista. En este caso, Vera llega al mundo inconsciente sin saber cómo (por la fuerza), y allí intenta volverse consciente, algo que resulta una hazaña en sí misma, ya que todos sabemos que en el mundo inconsciente ¡nadie lo está! Allí, la joven intenta descubrir qué significan sus extraños sueños.

Piensa si puedes también mencionar al antagonista; al malo de la historia.

El logline debería mostrarnos acción. 

Si es libro es de ciencia ficción, habrá que explicar brevemente el contexto; la particularidad que ese mundo tiene. En el ejemplo mencionado, se dice: «inquietante mundo inconsciente, en donde logra volverse consciente». Aquí entendemos que en este mundo nadie o pocos son conscientes.

Por supuesto, no desveles el final de la historia. Hay que venderla, y si me cuentas el final, ¿para qué voy a verla?

Todas las palabras que utilices deberán ser relevantes. Si puedes quitar algo que no dice nada, quítalo.

Un ejercicio que me encanta practicar es leer los pequeños loglines de las películas de Netflix. Sobre todo, me gusta releerlos cuando he terminado la película. Algunos son brillantes; otros son mejorables. Y, cuando menos te lo esperes, estarás haciendo tus propios loglines de las películas y libros que hayas leído.

¿Quieres contarnos algún ejemplo de buen logline

Cómo captar la atención con un tagline

Vende mejor tu novela

Un tagline es un lema; esa frasecita que resume tu proyecto pero que también lo intenta vender. Suele ponerse en la portada, aunque no todos los libros tienen. Para que un tagline sea eficiente, debe tener de unas cinco a diez palabras. Por supuesto, si sabes reflejar la esencia de tu proyecto en tres palabras, mejor que mejor. Ya sabes lo que dicen: lo bueno, si breve, dos (o tres) veces bueno.

Las empresas (grandes, medianas y pequeñas) tienen taglines o eslóganes que sintetizan sus valores, aquello con lo que quieren que el público los asocie. Por ejemplo:

«Just do it» Nike – Indica actividad, eficiencia. Déjate de rollos, y simplemente hazlo. Así es la comunidad Nike. Van al grano. Son “doers”.

«Think different» o «iThink, therefore iMac» Apple – Indica sensatez, inteligencia y originalidad. Si compras Apple, eres listo pero, además, especial; un crack, vaya.

«Always Coca-Cola» – Refleja prestigio, consistencia y lealtad: Coca-Cola siempre ha estado y estará ahí, con su deliciosa fórmula. Bebe Coca-Cola. ¿Para qué cambiar? 

O pensemos, también, en la genial frase de DeBeers, usada por muchos (en películas, en canciones…) hasta el día de hoy: «Un diamante es para siempre» – Te recuerda que todo muere; las personas, las relaciones… ¡pero no los diamantes!

Simplemente, brillante.

Pero ¿cómo se escribe un tagline para una historia?

La clave está en captar la atención del lector o del espectador. En hacer que este quiera saber más sobre tu proyecto; en dejar al interlocutor con más ganas de ti.

Una buena manera de aprender a escribir taglines para tus propios libros es leer muchas portadas. Pregúntate si esa frase es atractiva, si consigue que te apetezca leer ese libro. Y, si acabas comprando la susodicha novela y leyéndola, relee esa frase de la portada cuando vayas por la mitad y, también, cuando hayas acabado de leerla. Si le encuentras nuevos significados, entonces, sabrás si se trata de un buen tagline.

Recuerda: un tagline debe ser simple, original y provocativo.

Ejemplos de taglines:

«Let the magic begin». 4 palabras.

«Harry Potter y la piedra filosofal», de J. K. Rowling

«¿Qué harías si te volvieses consciente en el mundo inconsciente?» 10 palabras.

«Sé consciente del mundo inconsciente». 5 palabras.

Ambas de la novela «Inconscientia», de Rocío Fuentes-Ortea

«Tú no la conoces. Pero ella a ti sí». 9 palabras.

Novela «The girl on the train», de Paula Hawkins.

«Se suponía que no debía haber sobrevivido al accidente. Pero lo hizo». 12 palabras.

«La adoración de Jenna Fox», de Mary Pearson.

«La realidad es cosa del pasado». 6 palabras.

De la película «Matrix».

«Su historia te tocará, aunque él no pueda hacerlo». 9 palabras.

Esta es de la película «Eduardo Manostijeras».

«En el espacio nadie puede oír tus gritos» 8 palabras.

De la película «Allien».

«Tenga miedo, mucho miedo». 4 palabras.

De la película «La Mosca».

Este último tagline puede parecer mediocre. Porque, es decir, ¿porque tú me lo digas voy a tener miedo? A mí no me gustó a primera vista. Pero esto se dijo en el diálogo de la película La Mosca (lo dijo Geena Davis), y, desde ese momento, en muchas películas de terror se utiliza.

¿Has escrito alguna vez un tagline? ¿Cuál es tu tagline favorito?

Practica tu elevator pitch

Consigue una máxima conexión en tiempo mínimo

Elevator pitch significa literalmente: «presentación de ascensor». Se llama de esta manera, porque es una presentación muy breve que se hace en el mundo profesional. En un ascensor la gente solo está durante unos segundos (a no ser que este se haya estropeado). La expresión viene de tiempos remotos en Hollywood; de cuando los guionistas se metían en los ascensores, cuando los productores estaban ya dentro, y, con destreza, aprovechaban para presentarles sus historias, para las que querían inversión. 

Si te encontrases con un profesional interesante en un ascensor y tan solo tuvieras unos segundos para causarle una buena impresión, ¿qué le dirías?

Si eres un ejecutivo, y quieres aprender a hacer un elevator pitch, ¿qué deberías contar sobre ti?

Imagina que te encuentras a una persona potencialmente interesante, y esta te pregunta «¿A qué te dedicas?» Si contestas que «tú haces muchas cosas», darás una imagen de ti mismo vaga e imprecisa.

Porque si divagas a la hora de hablar de ti y de lo que haces darás la sensación de que en tu trabajo también mariposeas. El interlocutor pensará que no estás especializado en nada; que no eres un experto en ninguna disciplina, y que ni siquiera estás seguro de ti mismo.

¿Cómo ha de ser el elevator pitch de un ejecutivo? 

Lo ideal es que lo hagas en unos quince a veinte segundos.

1. Di dónde has trabajado (si es relevante),

2. Dónde trabajas ahora,

3. Y adónde quieres ir profesionalmente.

En esta presentación de ascensor, en esta introducción flash, después de dar una breve aunque relevante información sobre ti (quién eres como profesional), trata de encontrar una oportunidad para ayudar a esa persona. Pregúntales algo tú a ellos, trata de hacer una conexión. Muestra interés. Cuanto más sepas sobre esa persona, mejor podrás usar esa información para tu propio beneficio. No le preguntes si en su empresa están contratando, porque harás que se ponga a la defensiva. Simplemente, trata de hacer una conexión con esa persona.

¿Conoces una web o un libro que le pueda interesar? ¿Tenéis una afición en común? ¿Habéis trabajado para la misma compañía? Sé memorable para tu interlocutor. 

Ten en cuenta que el objetivo no es conseguir algo ahora, sino establecer una conexión para el futuro. Es sembrar para recoger, quizá, más tarde.

Ejemplo: «Me dedico a…; ahora mismo hago esto…, que lo disfruto muchísimo, aunque en unos años me veo más en roles ejecutivos». 

Aquí, en estos breves instantes, no se suele hablar de educación, porque el interlocutor puede pensar que aún estás estudiando o que no tienes nada más interesante que decir sobre tu trabajo. Por supuesto, si eres estudiante, esa es la información que vas a dar, pero si ya eres un profesional, no menciones qué has estudiado o dónde lo has hecho. Si la conversación fluye, se extiende, el tema de dónde has estudiado saldrá más tarde. El objetivo es conectar y no aburrir a esa persona. ¡Solo tienes unos segundos! 

Sé breve

Conciso

Seguro, pero no arrogante

Original, aunque sin pasarte

Sé diferente a los demás, para ser memorable.

¿Y tú, escritor? ¿Cómo harías tu elevator pitch?

Si estuviésemos hablando de un libro, se trataría de un párrafo (de tres a siete frases), no demasiado formal, en donde se mencionaría al héroe de la historia, el gancho, el conflicto y el género. Es muy común, hoy día, comparar tu historia con otra, e incluso hacer una mezcla entre dos. Por ejemplo, las novelas de la saga «Bridgerton», de Julia Quinn, es «Jane Austen/Orgullo y Prejuicio meets (conoce) Gossip Girl».

Cuando termines de escribir tu elevator pitch, léelo en alto y ensaya; repítelo tantas veces como haga falta.

Ejemplo real de elevator pitch para una novela: «52 reasons to hate my father», de Jessica Brody. 

Mi ultimo libro es una comedia llamada «52 razones para odiar a mi padre», que trata sobre una adolescente consentida, heredera de una gran fortuna. Pero esta siempre se mete en problemas y aparece en las revistas del corazón por sus excesos. El día de su dieciocho cumpleaños, en lugar del dinero que esperaba recibir, su padre le pone una condición para recibirlo: tendrá que hacer un trabajo distinto cada semana por un año. Eso son 52 trabajos diferentes (así, trabaja de limpiadora, recoge basura, etc). Además, su padre contrata a un interno para que la vigile y se asegure de que cumple el trato.

Este elevator pitch funciona, porque responde a las cuatro cuestiones mencionadas.

Héroe: Una adolescente consentida.

Gancho: La chica es arrogante y cree que va a recibir un montón de dinero por su cara bonita, pero le sale el tiro por la culata. Queremos verla sufrir. Queremos que las cosas se le pongan difíciles y aprenda. Si quiere recibir ese dinero tiene que hacer un trabajo distinto cada semana, por un año.

Conflicto: El antagonista; el interno que su padre contrata, que no la deja en paz.

Género: Comedia romántica

Otro ejemplo real de elevator pitch: «Inconscientia», de Rocío Fuentes-Ortea.

«Inconscientia» es una novela de ficción con elementos de fantasía cuya protagonista es una joven a quien le atemorizan incluso sus pesadillas, que parecen ser premonitorias. Un día se despierta, sin saber cómo, en el inquietante mundo inconsciente, en donde parece no haber nada; hasta que se da cuenta de que en ese mundo hay muchas más almas que en este, y de que la realidad la creamos nosotros. En su camino hará amistad con un joven y con extraños seres, pero deberá tener cuidado porque unos ángeles parecen querer hacerse con su alma. Sin embargo, el mundo consciente no parece mucho más seguro que el inconsciente, porque está claro que allí alguien ha querido acabar con ella.

Héroe: Una joven miedosa. 

Gancho: Volverse consciente en el mundo inconsciente (¡nadie nunca se vuelve consciente allí!). ¿Cómo es ese mundo? ¡Quiero saberlo!

Conflicto: Hay unos ángeles que parecen querer hacerle daño. Sin embargo, el mundo consciente no parece mucho más seguro que el inconsciente (en el mundo consciente alguien la ha dejado inconsciente).

Género: Ficción / Fantasía

¿Has tenido que hacer alguna vez un elevator pitch? ¡Cuéntanos!