32 Consejos útiles para escribir un libro

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¿CÓMO ESCRIBIR UN LIBRO?

¿CÓMO ENFRENTARSE A ESA PÁGINA EN BLANCO?

Antes de nada, pregúntate para qué quieres escribir un libro. Para algunos, escribir un libro es similar a una terapia, y no les importará guardar su manuscrito en un cajón una vez lo terminen. El mero hecho de escribir un libro puede ofrecer una satisfacción absoluta a quien lo escribe. Este tipo de libro suele ser como un diario o unas memorias, y no importa si no tiene una buena estructura, un variado y extenso vocabulario, o un buen final. Probablemente el autor ni siquiera lo lea una segunda vez. O, quizá, sí, cuando hayan pasado los años.

Otros quieren escribir un libro porque sienten que tienen algo que contar sobre un tema en particular, lo que suele ocurrir con los libros de no ficción. Pero una vez que lo escriben, o no desean publicarlo o, sí que quieren y de hecho lo logran, pero ya no desean embarcarse en la aventura de escribir otro. Quizá estas personas se guíen por aquello que el poeta cubano José Martí dijo un día como otro cualquiera: que “hay tres cosas que todo mortal debería hacer para trascender, y pasar a la historia. Plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”.

Lo cierto es que la razón por la que quieres escribir un libro no importa demasiado, pero te ayudará a cumplir tu objetivo o a conseguirlo antes. 

Y es que, si conoces la razón por la que quieres escribir un libro, sabrás si realmente se trata de un sueño o tan sólo de un deseo pasajero. Si tu porqué es que tan sólo quieres parecer importante, entonces te diría que, por una razón tan superficial, yo no perdería el tiempo. Porque escribir es duro. Requiere trabajo, constancia e imaginación. Así que, si no estás dispuesto a invertir sangre, sudor y lágrimas, ve olvidándote de la industria editorial.

1. Género/Tema

¿De qué voy a escribir?

Lo primero que debes identificar es el tema sobre el que vas a escribir. ¿Qué quieres contarle al mundo? Quizá lo tengas clarísimo y sepas que quieres escribir una novela de misterio. ¡O tal vez quieras probar con una aventura romántica! Pero, si no lo tienes tan claro, haz un poco de brainstorming. Esto es algo que muy poca gente hace, pero que ayuda mucho a ordenar las ideas en tu cabeza, y a hacerte ver qué es de lo que realmente quieres hablar. ¡Adelante! Coge papel y boli (o pluma, escritor), y empieza a escribir las áreas o temas o incluso objetos que te resulten de interés. Quizá te gustaría hablar de la amistad, la familia; o a lo mejor te gusta la aventura, la mitología, los perros, las montañas, las catedrales, las chimeneas, las plantas, o los planetas. Los temas y objetos que puedes introducir en tu obra son infinitos, e incluso puedes escribir sobre varios de tus temas favoritos a la vez.

Por supuesto, un consejo importante que tienes que escuchar y asimilar es que hay veces en las que no debemos mezclar demasiados elementos. Por ejemplo, te apetece escribir una historia en la que se viaje al futuro, y en la que, además, haya extraterrestres, con súper héroes humanoides, una historia de amor, y una guerra… Sí, de acuerdo, esto suena a Star Wars, y esta serie de películas ha sido muy exitosa, pero se trata de la excepción que confirma la regla. George Lucas lo planteó todo muy bien, y la historia se desarrolla en varias películas diferentes. Pero para tu libro, para tu primer libro, tienes que entender que tú no eres George Lucas, y que debes centrarte en uno o dos temas, como máximo. Lo ideal es que escribas sobre un gran tema, y que mezcles varios elementos, pero sin pasarte. Muchos autores desconocidos, en su primera novela, quieren contar demasiado porque piensan que, si no lo hacen, no captarán la atención de un agente literario o de una casa editorial. Repite conmigo: “Nada de vampiros y zombies juntos, o de otras mezcolanzas similares.”

Es una buena idea que siempre estés enterado sobre qué temas están de moda. Por ejemplo, la plataforma Goodreads está genial para saber qué se cuece por el mundo. Sin embargo, no escribas sobre vampiros sólo porque es lo que se lleva. Muchas casas editoriales están hasta el gorro de imitadores, y, si el tema les tira para atrás, ni pasarán de leer la primera frase de tu carta de presentación. Si realmente quieres escribir sobre vampiros, claro está, que ¡adelante! Pero busca un enfoque original, que nadie haya usado aún.

Algunos dicen que hay que escribir sobre lo que se conoce, y para un libro de no ficción, esto es totalmente cierto, porque ¿cómo iba yo a escribir sobre aprender a tocar el piano si no sé tocarlo?

Sin embargo, para un libro de ficción, no siempre necesitas saberlo todo. En ficción, tu imaginación es tu mejor baza. Por supuesto, la historia ha de ser siempre realista, y cuanto más sepas sobre el tema del que escribes, más soltura tendrás y más creíble será tu historia. Pero, para que tu protagonista sea un policía, no necesitas saberlo todo de antemano, aunque sí tendrás que documentarte hasta convertirte en un experto sobre el tema.

2. Mensaje 

¿Qué valores quiero transmitir?

Una vez que has elegido el tema sobre el que quieres hablar, piensa sobre el mensaje que quieres hacer llegar al mundo. ¿Qué la vida es efímera y hay que aprovechar el momento? ¿Qué no debemos juzgar las apariencias de los demás o de las cosas? ¿Que el karma existe?

Medita sobre el mensaje que quieres hacer llegar al lector, porque eso te ayudará mucho a escribir tu historia. Algunas personas escriben por escribir y, aunque resulta complicado, algunos libros o películas no tienen mensaje en absoluto, o al menos no uno que merezca la pena asimilar. Enriquece tu historia con un mensaje importante que te apetezca transmitir. Las historias que calan hondo en la gente son aquéllas que esconden un gran mensaje.

3. Dónde (Setting)

¿Dónde te gustaría que se desarrollase tu historia? ¿En algún país en particular? ¿En espacios cerrados, al aire libre? ¿En una combinación de ambos? Quizá te apetezca crear una historia de aventuras que ocurra en Vietnam, o una de misterio que acontezca en el nublado Londres.

4. Cuándo

¿En qué época ocurre tu historia? ¿A día de hoy? ¿Hace miles de años? ¿Hace cien? ¿En el futuro? ¿O, quizá en un mundo paralelo, al mismo tiempo que está ocurriendo tu vida?

Quizá el cuándo es lo que dará a tu historia esa cualidad que la va a hacer diferente a las demás. O tal vez sea el dónde lo que puede cambiar radicalmente tu historia. Seguimos haciendo brainstorming, así que prueba diferentes alternativas y decídete por la más interesante de todas. Si no estás seguro, pregunta a un familiar. “¿Te resultaría interesante que viéramos una película ubicada en La Patagonia del siglo XIX? ¡Hay un asesinato y un misterio que resolver!” Si la persona a la que preguntas bosteza, quizá debas cambiar el dónde o el cuándo, ¿no te parece?

5. Trata de pensar en una Tag Line para tu historia

Ésta es la frase que informa de qué va la historia, pero tratando de venderla. Se suele pensar en ella cuando la historia está terminada, pero a veces ayuda pensar en ella antes de escribirla, porque te obliga a pensar por qué tu historia va a ser interesante, atractiva y diferente.

Un ejemplo de Tag Line podrían ser: “El solitario biólogo marino Pete se embarcará en un viaje a La Antártica, para escapar de su pasado. Lo que no sabe es que su pasado le alcanzará allá donde vaya.”

Trata de captar la atención del lector. Esta frase se suele poner en la cubierta del libro y todos sabemos cuan importante es una portada, porque el exterior sí que importa, y más de lo que crees.

Para mi novela de ficción/fantasía “Inconscientia” mi Tag Line es: “Un intento de homicidio llevará a la joven Vera al maravilloso mundo inconsciente, en donde se vuelve consciente.” “Oh, y ¿cómo será eso de volverse consciente en el mundo consciente? ¡Yo siempre he querido poder dirigir mis sueños nocturnos! Y ¿quién ha tratado de matar a la joven Vera y por qué? ¡Quiero leerlo!” ¿No te apetece?

6. Héroe/Heroína

¿Quién será tu personaje principal? ¿Qué tiene de especial esta persona? Quizá no tenga nada de especial, y eso es precisamente lo que quieres mostrar: que a cualquier persona, por insulsa que sea, le puede pasar de todo en esta vida. 

Tendrás que crear a tu personaje en tu imaginación, como si fuera una persona real. Deberás pensar sobre todos los detalles de su personalidad y vivencias pasadas, incluso si éstas no van a aparecer en la historia.

7. Antihéroe/Antiheroína

“El malo de la peli” es crucial. El villano de tu novela es tan importante (¡a veces más!) que el héroe o heroína. Porque es precisamente este vil humano el que hace que el protagonista evolucione como persona y solvente las dificultades que se le presentan en el camino.

8. Personajes

Los personajes secundarios son realmente importantes. Hacen que la historia se mueva con agilidad, y que el protagonista se enfrente a conflictos. Dales vida.

9. Acciones

Piensa en cosas que pueden pasar en la novela para que la historia fluya y merezca la pena.

Haz una lista de cosas que podrían pasar. En una historia hay acciones principales y de gran importancia, y otras secundarias, que hacen que la historia se cuente de manera más a mena. 

10. El final

Cuando pienso en escribir una nueva novela, casi lo primero que se me viene a la cabeza es el final. La sorpresa que hará que mi libro sea diferente y, sobre todo, que haya merecido la pena leerlo. Muchas veces leo libros aburridísimos y espero al final porque pienso que tiene que pasar algo, o sorprenderme de algún modo, pero muchas veces el final es exactamente lo que esperabas, lo que convierte al libro en un fiasco. Esto a mí incluso me llega a enfadar, porque me ha hecho perder el tiempo. Y el tiempo vale oro. Podías haber invertido ese tiempo en hacer cosas más productivas. Así que trata de pensar en un gran final para tu historia. Si no se te ocurre nada de momento, no importa, escribe, que la insipiración siempre llega cuando se está trabajando.

11. Lee

Por supuesto, si quieres escribir, necesitas leer. Y éste es el consejo estrella que cualquiera te dará. Pero no leas a cualquiera, o no interpretes con esto que tienes que leer Facebook a diario, o los posts de Instagram. Lee a buenos escritores. Lee a los clásicos y a los que están teniendo éxito ahora, también.

También, ve muchas películas. Las películas son historias visuales, que, en hora y media o dos horas, te presentan una introducción, un nudo y un desenlace. Es increíble cómo a veces, en tan poco tiempo, se consigue transmitir tanto de una historia y de sus personajes. Trata de hacer tu historia más visual, aprende de las buenas películas, crea diálogos que en tres frases te hagan conocer a cinco personajes y la historia de su vida. Muestra al lector más que cuenta. Aligerará tu historia, lo que siempre se agradece. Seguro que has oído eso de: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, ¿verdad? Pues eso.

12. Escribe

No hay cosa mejor que aprender a escribir que escribiendo. Parece una obviedad, pero es que, ¿cómo vas a aprender a escribir un libro, si no estás escribiéndolo? ¿A qué esperas para intentarlo?

Algo que me ha ayudado enormemente a escribir mejor e ir más directa el meollo es escribir en diferentes géneros (artículos, entrevistas, reportajes, poesías, cuentos, obras de teatro, microrrelatos…). Cualquier género te ayudará a perfeccionar tu técnica de escritura. 

13. ¿Por qué?

De acuerdo. Ya has decidido el género; qué temas vas a tratar; el dónde y el cuándo; el gran mensaje que quieres transmitir; qué heroína o héroe logrará crecer gracias a un conflicto increíble… Pero, ahora responde a esta pregunta: ¿Qué tiene esta historia de especial? ¿Por qué va a ser diferente? Si no puedes responder a esta pregunta, entonces dale otra vuelta, o dos o tres más, a tu historia. Sigue buscando.

14. ¿Quieres escribir un libro de no ficción?

Para escribir sobre un tema no literario, como he dicho, tienes que saber de lo que hablas, por su puesto, y enfocar el tema de una manera en la que le digas al editor qué necesidad vas a cubrir; lo que se suele llamar un solucionador. Piénsalo así: ¿Qué problema vas a solucionar con tu libro? Puede ser: “Enseñar a tocar la guitarra con tres reglas básicas e infalibles” o “Cocinar platos sanos en diez minutos”. Un consejo: graba primero todo lo que sabes sobre el tema, como si se lo estuvieses contando a un amigo. Esto te ayudará a estructurar tu libro. Luego, escribe lo que hayas grabado y comprueba que la estructura tenga sentido. Escríbelo con lenguaje sencillo, aunque con un estilo adecuado.

15. ¡La Vergüenza sólo para pecar! Decían en mi colegio cuando era niña…

Otro consejo importante que todo escritor debe escuchar es que escribas sin tapujos ni vergüenzas; escribe todo lo que te apetezca. Si piensas en que a tu abuela o a tu amiga les va a parecer mal lo que escribes, o se van a sentir identificadas, entonces apaga y vámonos. Si tienes reparos de algún tipo, tus historias serán superficiales y poco memorables. Los autores que han escrito sobre asesinatos o violaciones no es que apoyen este tipo de comportamientos, ni que tengan almas oscuras y extrañas. Olvídate de lo que la gente vaya a pensar de ti por escribir lo que has escrito. ¡Que te resbale lo que piensen!

Por último, cuando ya tengas tu plan, tu mapa indicando adónde vas, ponte en camino. Nada de Televisión, Facebook o Instagram, plataformas que hacen perder el tiempo a cualquiera. ¡Deja de chequear al prójimo y empieza a chequearte a ti!

Oblígate a sentarte al menos dos horas por día. O también puedes marcarte el reto de escribir tres páginas por día. Si lo consigues, ¡en 90 días podrías tener el primer borrador de tu manuscrito! Luego, tendrás que revisarlo varias veces, pero, por lo menos, ya tienes algo seguro con lo que trabajar. La constancia y la eliminación de distracciones es lo más importante. Quizá te ayude ponerte frases en el espejo de tu habitación: “¡Eres escritor!” “¡Ánimo!” “¡Tú puedes hacer todo lo que te propongas!” “Tu novela va a ser publicada muy pronto!” Piensa en mensajes positivos y colócalos en tu mesa de trabajo. Visualiza un futuro en el que consigues todo lo que te propones. Funciona; te lo aseguro.

Y, ahora, basta ya de cháchara, y “escuchemos” los consejos del gran sabio Stephen King para terminar de escribir tu libro:

16. No uses verbos en voz pasiva, y evita adverbios/palabras innecesarias.

17. No te obsesiones con la gramática perfecta. Intentarlo es como querer alcanzar lo imposible. El objeto de la ficción es hacer que el lector se sienta parte de la historia.

18. Apaga la TV. La TV es realmente lo último que un escritor necesita.

19. Lee, lee, lee. “Si no tienes tiempo para leer, tampoco tienes el tiempo (o las herramientas) para escribir”. Leer motiva, inspira.

20. Para ser un escritor necesitas leer y escribir. Aprendes mejor leyendo mucho y escribiendo mucho.

21. No te preocupes en hacer felices a los demás. Da veracidad a tus personajes, escenarios y diálogos.

22. Elimina las distracciones. Oblígate a seguir una cierta disciplina, y cúmplela a rajatabla.

23. Tienes tres meses. El primer borrador de un libro -incluso de uno largo -no debería llevarte más de tres meses, la duración de una estación.

24. Escribe palabra por palabra; poco a poco. El resultado final se consigue escribiendo palabra por palabra.

25. Mantén tu propio estilo. No imites a los escritores que te gustan. Inspírate en ellos, pero sé fiel a tu estilo.

26. Las historias son reliquias, parte de un pre-existente mundo sin descubrir. El trabajo del escritor es utilizar su caja de herramientas para extraer la historia como si de un fósil se tratara.

27. Tómate un descanso. Encontrarás que leer tu libro después de seis semanas de descanso resultará una actividad estimulante, lo verás con otros ojos.

28. Elimina las partes aburridas. Incluso aunque ello suponga matar un poco al escritor que llevas dentro (su ego).

29. La documentación no debería eclipsar la historia. La investigación no puede ocultar la historia de tu novela, sino volver a ella.

30. Escribe para ser feliz. Escribir no es hacer dinero, volverte famoso, conseguir citas, tener sexo o hacer amigos. Escribir es magia creativa; utilízala para enriquecer tu vida.

31. Muestra lo escrito. Piensa en cinco lectores diferentes que puedan leer tu obra. Ahora busca cinco amigos sinceros en los que confíes para que lean tu obra. Toma en cuenta sus opiniones a la hora de revisar tu novela.

32. Relee este post lleno de valiosos consejos, de vez en cuando.

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