Y vio el sol

Se levantó a las tres de la tarde, como venía haciendo desde hacía meses. Apenas pudo probar bocado de aquella hamburguesa rancia que había pedido el día anterior a un restaurante de mala muerte, cuando sonó el teléfono:

–  Quién.

–  Hija, soy yo, ¿cómo estás?

–  Como siempre, mamá.

–  Claro… ¿Ya has mirado lo del trabajo?

–  No, mamá. No me apetece.

–  Oye, cielo, déjame ir a verte, anda. ¡Hace días que no nos vemos!

–  ¡Ja!  ¡Qué gracia! No, mamá. Ya nos Veremos la semana que viene. Hoy quiero estar sola ¿de acuerdo?

–  Como quieras, hija…

 

Antes de sentarse en el sofá, levantó la persiana. Hacía semanas que no lo hacía. “¿Para qué?”, pensaba. “Quizá ese día todo era diferente”. De repente, notó la luz del sol entrando por la ventana, en su cara, en su cuello. Se sintió bien, tranquila, como hacía ya tiempo que no se sentía. Lentamente, comenzó a ver cuanto había a su alrededor: la mesa grande, las sillas, la lámpara, la moqueta, el mismo sofá sobre el que estaba… Todo le volvía a parecer hermoso. Se levantó, se asomó de nuevo por el ventanal y dirigió sus ojos al sol. No le molestaba. Pensó que se alzaba más bello que nunca, y, después de seis meses llorando, por fin sonrió. Decidió que el accidente, el haberse quedado ciega no la iba a matar. Lucharía.

Un comentario en “Y vio el sol”

  1. Hola Roci!!! me ha encantado, he leído tus otros relatos, estás hecha una artista…y qué razón tienes animando a la gente a leer más…Enhorabuena y mucha suerte guapa!!
    Bss,***

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