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El Viejo y el Mar

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Reseña del libro de Ernest Hemingway

Ernest Hemingway, novelista estadounidense, nació  en 1899 y murió en 1961. Su estilo se caracteriza por los diálogos nítidos y lacónicos, y por la descripción emocional sugerida. Su vida y obra ejercieron una gran influencia en los escritores estadounidenses de la época. Muchas de sus obras son consideradas clásicos de la literatura en lengua inglesa.

Nació el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, en cuyo instituto estudió. Trabajó como reportero del Kansas City Star, pero a los pocos meses se alistó como voluntario para conducir ambulancias en Italia, durante la Primera Guerra Mundial. Más tarde fue enviado al ejército italiano y resultó herido de gravedad. Tras la Guerra fue corresponsal del Toronto Star hasta que se marchó a vivir a París, donde los escritores exiliados Ezra Pound y Gertrude Stein le animaron a escribir obras literarias.

A partir de 1927, pasó largas temporadas en Key West, Florida, en España y en África. Volvió a España durante la Guerra Civil, como corresponsal de guerra., cargo que también desempeñó en la Segunda Guerra Mindial. Más tarde fue reportero del primer ejército de Estados Unidos. Aunque no era soldado, participó en varias batallas.

Después de la Guerra, se estableció en Cuba, cerca de La Habana, y en 1958 en Ketchum, Idaho. Hemingway utilizó sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las corridas de toros en sus obras. Su vida aventurera le llevó varias veces a las puertas de la muerte: En la Guerra Civil Española, cuando estallaron bombas en la habitación de su hotel; en la Segunda Guerra Mundial, al chocar con un taxi durante los apagones de guerra; y en 1954, cuando su avión se estrelló en África. Murió en Ketchum el dos de julio de 1961, disparándose un tiro con una escopeta, en un acto de suicidio.

La vida de Hemingway es apasionante, constituyendo ésta un reflejo fiel de su personalidad. En esta entrevista entre José Zepeda, periodista de Radio Nederland, y José María Gatti, biógrafo del novelista, se puede entender algo mejor a este gran creador.

En 1952 Hemingway publica El Viejo y el Mar, una novela corta, convincente y heroica con la que ganó el premio Pulitzer de literatura un año después. En 1954 le fue concedido el premio Nobel.

Su última obra publicada en vida fue Poemas Completos, en 1960. Dejó sin publicar 3 000 páginas de manuscritos.

Son varios los asuntos que hay que destacar en esta genial y profunda obra. En cuanto a la trama, en esta novela, Hemingway cuenta la historia de un viejo y entrañable pescador, Santiago, que dedica su vida por entero a esta sufrida tarea. Concretamente, hace ya mucho tiempo que intenta capturar un enorme pez. Sin embargo, hace ya ochenta y cuatro días que el protagonista sale a la mar y vuelve con las manos vacías. La gente del pueblo se encuentra muy pendiente de él. Los más jóvenes se ríen. A otros, a los mayores del lugar, que le conocen mejor y saben de lo que en otros tiempos era capaz de hacer, les da pena. Sólo un muchacho profesa su amistad al viejo. Éste le enseñó a pescar cuando tan sólo contaba cinco años, y, por ello, se tienen un cariño mutuo muy acusado.

Un buen día, Santiago se hace a la mar, y, tras algún esfuerzo y ofreciéndole mucha carnada, el colosal y ansiado pez pica el anzuelo. Es este ejemplar tan grande, que consigue matarlo después de estar algunos días luchando con él, y haciendo gala de un vigor propio del mismo Sansón. El viejo intenta subirlo a la barca, pero el gran peso del animal no se lo permite; así que se dirige al puerto, con él atado en la parte trasera. Atraídos por la sangre que desprende el pez, aparecen unos tiburones que pretenden devorarlo. Se desata entonces una titánica lucha entre el viejo y los hambrientos tiburones, que convierten la travesía en un arduo e interminable camino. Poco a poco, esos feroces depredadores acuáticos conseguirán llenar su estómago con la carne del animal, dejando de él únicamente su espina dorsal.

Durante esa particular guerra, el anciano descubre la admiración que siente por ese pez, que ha constituido su mayor desafío. Una parte del alma del pescador desaparecerá con él bajo el mar.

Se trata de una trama sencilla, pero nada simple. Es grandiosa la capacidad que tiene Ernest Hemingway para que una historia, en apariencia llana, se torne la más emocionante de las aventuras, y que, además, contenga la profundidad de la que goza esta historia: tanta como el espacio en el que se desarrolla la acción.

Este espacio es el mar, fundamentalmente. Santiago habita en un pueblo costero, y, aunque en parte de la acción se encuentre ahí con el muchacho, la mayor parte de la novela se desarrolla en la mar. De hecho, cuando está en el pueblo, sólo piensa en coger la barca y adentrarse en el gran azul.

En cuanto al tiempo, la acción se desarrolla en unos pocos pero intensos días. Aunque bien cierto es que el protagonista recuerda, y esto también forma parte de la acción y, por tanto, del tiempo; rememora  tiempos de su juventud en los que era más fuerte o más ágil. Esta historia tiene lugar en el siglo XX. Se la contaron a Hemingway en 1935. El protagonista era un viejo pescador cubano.

La acción nos viene dada de la mano de Santiago, un pez, unos tiburones y un muchacho. Pero, principalmente, existe acción gracias a su protagonista y a su relación con ese magnífico pez y tiburones con los que guerrea.

Esa lucha del hombre y el animal solos, frente contra frente, compone una parábola sobre el individualismo que extrae el pescador de su derrota ante las fuerzas de la naturaleza, del destino. Supone, además, la íntima convicción de que su denodado intento y su negativa a darse por vencido, a pesar de todo, crean ya una victoria. “Si un hombre hace frente con valor a su destino y lo acepta con entereza, luchando hasta el límite de sus fuerzas, nunca podrá considerarse derrotado; porque el hombre no está hecho para la derrota: Un hombre puede ser destruido (entiéndase en sentido físico), pero no derrotado”, nos dice Hemingway en boca de Santiago.

Santiago es muy vivo, no en el sentido de que demuestra una agilidad aplastante, sino que es vivo en cuanto que el autor ha creado verdadera vida con este personaje. Consigue que el lector se meta en la historia y se convierta en un nuevo acompañante de Santiago. El viejo pescador, con sus sabios y breves monólogos en la barca sobre asuntos de la mar y sobre otros tiempos, y con sus intentos de diálogo con el gran pez, hace que la acción de esta sencilla trama se convierta en majestuosa.

Otro factor que contribuye a formar la acción de la obra es la admirable capacidad que posee Hemingway para describir la realidad. Hoy día, en las novelas, esta facultad se ha perdido casi totalmente. Según Linda Seger, famosa escritora de guiones de cine, en filmes, libros, documentales… el autor debe introducir elementos sorpresivos y de suspense, continuamente, pero con intervalos de descanso. Todo ello, naturalmente, para conseguir enganchar al espectador, lector u oyente. No creo que nadie piense que sean negativos estos elementos en un escrito. Sin embargo, mantengo que el entendimiento y la forma de llevar a la práctica esta teoría son totalmente erróneos. No es menester, como se observa últimamente en libros y películas, la introducción de tales factores de manera robótica. Es decir, que no por meter más y mayores enredos, la obra va a ser mejor. Hemingway alcanzaba esos objetivos de los que hablaba Séger, sin recurrir a la inclusión de vulgares líos en la trama. Por el contrario, este magnífico autor sabía a la perfección describir, narrar; que es el don que se necesita para escribir bien.

Además, hay que señalar que esa impresionante y perfecta capacidad descriptiva va acompañada en todo momento por una inaudita amenidad y fluidez, digna, solamente, de los más grandes escritores.

En otro orden de factores, El Viejo y el Mar supone una obra sobre la psicología de un anciano y sobre la ambición de las personas. Hay gente que quiere poder, dinero… Santiago quería un pez. Un pez que le daría dinero, pero, sobre todo, plenitud, y, por qué no, orgullo. Un orgullo que necesitaba demostrar desde hacía ya un tiempo. Eso es lo que le llena. Ese animal encarna sus más preciados deseos, y, sin él, su vida no estaría completa. Trata, pues, el tema de los sueños. No sólo de los sueños que uno tiene durante la noche, que, por cierto, Santiago tiene muchos, sino de los sueños que todos ansiamos para realizarnos.

En el libro se relata la consecución de un sueño, y, en apariencia, también el desvanecimiento de éste. Sin embargo, ello no ocurre. No se ha cumplido el sueño de Santiago para después arrebatársele. Es cierto que él quería que todos admirasen su pez, pero no ocurre así, probablemente porque hubiese supuesto un elemento irreal en la historia (era imposible que no se acercasen los tiburones para comerse al pez). La gente puede ver, así y todo, la espina dorsal del animal. Él lo ha pescado y con eso basta. Más aún, si el autor del libro hubiese querido que ni siquiera esa espina hubiese llegado al puerto, la esencia de la historia hubiese sido la misma. Santiago habría pescado el pez, igualmente, que es lo verdaderamente importante. El hecho de que los demás no se hubiesen enterado nunca, daría igual. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el viejo no sólo quería pescar tal ejemplar, sino que formaba parte de su sueño enseñarlo a los demás, por ese orgullo que necesitaba demostrar desde hacía ya un tiempo. Santiago, la gente del pueblo y el lector; todos en definitiva, nos damos cuenta de que el viejo no ha perdido la batalla.

Me impresiona el dolor que sufre el viejo por capturar el pez, tanto físico como moral, aunque en mayor medida, el físico, y, por supuesto, cómo es descrito ese malestar, todo ese sufrimiento. El autor hace que sintamos el malestar del que habla en nuestra propia carne.

Acerca de los personajes, hay que decir que son dos los principales, sin contar al pez, que bien podría considerarse como otro más. Sin embargo, se trataría de uno muy secundario, aunque sólo por el mero hecho de no hablar, ya que, con su inagotable aguante, consigue crear la historia, junto con el viejo.

Continuando con este orden inverso de importancia de los personajes, y para dejar lo mejor para el final, hablaré del chico: Manolo. No hay mucho que decir de él, ya que son breves sus intervenciones en la obra. Sin embargo, todo lo que se debe contar sobre Manolo es positivo. Se trata de un muchacho educado, amable, servicial, responsable… Pero, sobre todo, lo más importante es que adora a Santiago. Estaría dispuesto a hacer lo que fuera por él, porque, en cierto modo, fue quien le dio la vida (al haberle enseñado cuanto sabía; al haberle mostrado ese maravilloso mundo de la pesca). Es, sobre todo, un muchacho agradecido, una cualidad difícil de encontrar, ya que, como dijo una vez Dostoyevski en palabras del hombrecillo del subsuelo: “El hombre es el ser ingrato por excelencia”.

Por último, Santiago. Hay un sinfín de cosas que decir sobre él. En primer lugar, se trata de un hombre muy sabio: esa inteligencia que proporciona la experiencia. Esto se demuestra en un gran número de circunstancias que se relatan en el libro. Por una parte, el viejo sabe que la gente del pueblo se ríe de él, pero va por la vida como si no lo supiese y no le importase; una actitud sabia y necesaria. Aunque lo cierto es que sí le molesta. Por ello es también por lo que quiere pescar el gran pez.

Santiago es la personificación de la experiencia, además, y esto se ve cuando habla o piensa en alta voz, ya que dice cosas con una seguridad y un sentido inauditos. Santiago es un hombre muy sensible. Esto lo demuestra, por ejemplo, cuando continuamente atribuye a los peces características propias de los humanos. Este antropomorfismo lo demuestra con frases como: “Los delfines son buena gente”. Demuestra, además, humildad al pensar que el pez tiene un plan, que es más hábil y más noble que él… Por otra parte, es curioso y divertido el hecho de que considere a los animales y a los astros como hermanos suyos, y, por el contrario, desprecie de alguna manera a esa gente del pueblo que no se porta bien con él. En una ocasión dice que su pez tiene una gran dignidad, y que mucha gente no sería digna de comerle.

Santiago es un hombre pasional, sin duda. Ello se demuestra en su actuación al pescar, en ese afán que tiene cuando se sube a su barca. Pescar es su vida, y lo sabe todo sobre tal arte. Es un privilegio ver (en la imaginación de uno) cómo disfruta con su trabajo. Un trabajo que a él no le supone como tal, sino que significa un auténtico honor: la felicidad.

Santiago es, además, un hombre sencillo. Pero lo que más caracteriza a nuestro viejo pescador es, sin asomo de duda, su fe, su esperanza, sus ánimos. En una conversación con el muchacho, se habla de la fe que tienen los dos. Se trata de una breve frase, pero que, a mi juicio, tiene una fuerza importante en la obra, ya que ella trata, principalmente, el tema de la fe en los sueños. El muchacho dice: “Papá no tiene mucha fe”, a lo que Santiago contesta: “No. Pero nosotros sí ¿verdad?”. “Sí”, responde el muchacho con rotundidad. En otra ocasión, el viejo Santiago recuerda un capítulo de su juventud en el que venció a un fuerte atleta negro y concluyen sus pensamientos con una sentencia, que estremece por la seguridad que encierra: “Decidí que podía derrotar a cualquiera, si lo quería de veras”.

Una frase que define a la perfección a Santiago, y que debería ser lo primero que todos dijésemos por la mañana. No tiene por qué entenderse con literalidad, sino que se puede tomar una variación de la sentencia, y con un sentido más positivo, aunque con la misma significación; es decir, se podría decir: “Decidí que podía conseguir cualquier cosa, si lo quería de veras”.

¿De qué color son, en realidad, las Marcas Blancas?

marca blanca

¿Qué se esconde tras las políticas de supermercado?

Recuerdo la época en que la nevera siempre estaba llena de alimentos. Nunca fallaba. Si uno tenía hambre, sólo debía abrir una portezuela y zamparse lo que quería. Eran buenos tiempos: vivía con mis padres. Llegó el momento en que me fui de casa para ir a la universidad, y aunque al principio todo iba bien pronto comenzó la escasez, el hambre… Mis compañeras de piso y yo tuvimos que encarar la situación de la mejor manera posible: probando con el ahorro. No estábamos dispuestas a comer menos, así que decidimos adquirir productos de marcas blancas. Son los productos que tienen la marca propia de una tienda; productos elaborados por una empresa, a los que le ponen la marca de otra. De un supermercado concreto, en el caso que nos ocupa. Por ejemplo, la marca de los supermercados del grupo Eroski es Consumer. En un principio, la idea resultó inaceptable para una amiga mía. Sin embargo, con valiosas explicaciones y tras haber consumido productos de este tipo, le convencimos. Muchos se muestran reticentes hasta el momento en que descubre que una marca blanca tiene debajo otro color más llamativo.

¿Qué es lo que frena a muchas personas, a la hora de adquirir un producto de marca blanca? La respuesta es sencilla: el pensar que no es de buena calidad. Sin embargo, el hecho de que un producto sea de marca blanca, no quiere decir que no haya pasado los niveles básicos de sanidad o que sea muy distinto a un producto de marca conocida. Es decir, la leche de marca blanca ha pasado por unos exámenes de calidad, y no proviene de ningún otro animal que no sea una vaca. Mucha gente se preguntará por qué, entonces, si es igual, cuesta menos. Lo que de verdad interesa saber es de dónde provienen los productos de marcas blancas.

Hay varias razones por las que ese producto se vende a un precio inferior: Una de ellas es que para las empresas pequeñas y medianas que acaban de surgir, es una buena solución para tener ganancias a corto plazo. Éstas se alían con los distribuidores, y crean marcas blancas. Para una empresa nueva darse a conocer y conseguir la lealtad de un cliente hacia un producto es una tarea costosa. Hay que tener en cuenta los gastos de embalaje, publicidad, promoción del producto… Por otra parte, las grandes empresas, las conocidas, también crean marcas blancas. Un buen ejemplo de ello es la cerveza de marca blanca de Hipercor, que es producida por Mahou. En Asturias, también en Hipercor, la leche de marca blanca es de Central Lechera Asturiana. La razón por la que las grandes empresas distribuyen marcas blancas son, también, varias. En ellas hay excedentes, y la mejor manera de ponerlos a la venta es ésta. Además, y esto es lo más relevante, en estos productos de marca blanca las empresas se ahorran una importante cantidad de dinero en los aspectos destacados antes (sobre todo, en publicidad).

Las estadísticas muestran que hoy día ha aumentado considerablemente el número de personas que compran marcas blancas; que no tienen dudas respecto a la calidad de estos productos, porque los han probado, y saben que, en numerosas ocasiones, detrás de ellos están los fabricantes de las marcas de toda la vida. Esto ha hecho cambiar la percepción sobre el tema, haciendo que se pase a verlas como buenas marcas, con las que, además, se ahorra dinero. Preguntando en diferentes supermercados, a todo tipo de gente, se llega a la conclusión, en primer lugar, de que la gente, en general, no sabe lo que son las marcas blancas. Después de explicárselo, muchos son los que adquieren un gesto de extrañeza, y no contestan. De los que sí lo hacen, podríamos decir que los adultos de más de 40 años son más reacios a comprarse productos de marca blanca. En cambio, la gente joven es la que más compra marca blanca. En las encuestas realizadas, se refleja que ocho de cada diez personas adultas prefieren las marcas conocidas; y nueve de cada diez jóvenes, por el contrario, consumen marcas blancas.

 Habría que tener en cuenta, para un análisis más exhaustivo, otros factores, como el poder adquisitivo de cada persona, la influencia de la publicidad en cada uno, si estamos hablando de un hombre o de una mujer… Sin embargo, la categorización elegida ha servido para darse cuenta de ciertas cuestiones, como por ejemplo, que la elección de un producto de marca conocida depende, en gran medida, del dinero de que disponga uno. En las encuestas realizadas, se puede comprobar que la mayor parte de las personas de más de 40 años, que tienen un trabajo estable, no se planteaban el hecho de adquirir una marca blanca. Algunas decían que teniendo dinero, preferían gastárselo en lo más caro; otras justificaban su compra por la influencia de la televisión… Los pocos que dijeron que sí compraban estos productos eran personas muy mayores, con una pensión muy baja, y muchos estudiantes, que compran estos productos porque les gustan, aunque todos coinciden en que la primera vez que los probaron fue por ahorrar.

La conclusión sigue siendo la misma: a la gente le da miedo probar las marcas blancas, por creer que son de baja calidad. Nada más lejos de la realidad, como ya sabe un buen número de personas. Hace unos años, en el reverso del producto siempre venía escrito el nombre del fabricante. Hoy día, sólo quedan algunos productos que lo tengan escrito explícitamente. Buenos ejemplos son la mayonesa y el chocolate de la marca Consumer; fabricados por Ybarra y Zahor, respectivamente, información que se le da al cliente, de forma clara. El resto de los productos tienen una reseña, el N.I.F. (número de identificación fiscal), que corresponde a una empresa, ya sea pequeña, mediana o grande.

Para poner en marcha el negocio de las marcas blancas, las empresas hacen una especie de pacto con los supermercados. Se distribuyen esos productos más baratos, pero estos se tienen que vender en mayor medida. Llegados a este punto, uno se pregunta ¿Y es cierto que se venden más estos productos? La respuesta es sencilla y contundente: Sí. La calidad en numerosos artículos es la misma, y el producto, más barato. Como no todo el mundo se da cuenta de ello, los supermercados utilizan ciertas técnicas de marketing para persuadir a los clientes de que compren determinados productos. Y aquí es en donde entra en juego esa “mano invisible”, que regula la compra y la venta de los productos en los supermercados, y que nada tiene que ver con la conocida teoría de Adam Smith, sobre la oferta y la demanda: la persuasión.

El merchandising  

Es una estrategia que se utiliza en los supermercados, para que sus productos seduzcan al cliente. Está comprobado: hasta el 70% de la compra que hacemos, decidimos adquirirla en el mismo supermercado.

Los alimentos constituyen un bien elemental, de primera necesidad. ¿En dónde los adquirimos? Si no tenemos en cuenta las huertas, los animales que poseen algunas personas, la pesca o la caza ¿qué nos queda? El supermercado. Al “súper” vamos todos. Eso es bien sabido. Pero ¿compramos lo que realmente necesitamos? En numerosas ocasiones, salimos de hacer la compra con más artículos de los que teníamos pensado comprar. ¿A qué se debe? Pues al merchandising.

Los científicos de las ventas juegan con el estado anímico de los compradores, mediante el “efecto Gruen”, llamado así por el arquitecto austriaco Víctor Gruen, que diseñó el primer gran centro comercial en 1956. Su acción consiste en generar excitación y ansiedad, junto con una desorientación espacial, que lleva al cliente a deambular por el establecimiento.

“Nosotros analizamos el comportamiento del consumidor y le damos lo que quiere”, explica Ignacio Olondo Serrano, “strategic account planner” de la empresa Esc/ Scholz & Friends. Es decir, encargado del diseño de las técnicas de venta en los supermercados. Por ejemplo, se encarga del marchandising de Champion.

“Son muchas las técnicas que se utilizan, para convencer al cliente de que compre más: Una decoración estratégica, una música agradable, diferentes luces, olores, llamativos colores…”, según explica una fuente de Carrefour.

Éstas son algunas de las muchas técnicas persuasivas que se usan:

En los grandes supermercados, manejar el carrito de la compra resulta una complicadísima tarea, ya que todos parecen irse, sin saber por qué, hacia la izquierda. Por supuesto, esto tiene una sencilla explicación, y ningún misterio para los expertos en marketing: Los carros de la compra son diseñados para obligar a los consumidores a establecer la dirección con la mano izquierda, mientras la derecha se limita a empujarlo sin dificultad, quedando así libre, para coger los productos, cómodamente.

Los productos de primera necesidad, que todos compramos, se colocan en la estantería más baja; mientras que a la altura de los ojos se encuentran los productos de marcas blancas (que aportan mayores beneficios), y los que menos necesitan los consumidores. En la estantería más elevada, se colocan los productos de marcas más conocidas, justo encima de las marcas blancas, para que el cliente vea mejor la diferencia de precio, y se incline a comprar la marca propia del supermercado.

La música que se escucha de fondo, además de hacer compañía a los clientes y empleados, se utiliza para influir en la conducta de compra. Es rápida en las horas en que el supermercado está lleno de gente, y es lenta, si está vacío.

En cuanto a la iluminación utilizada, las luces son cálidas en la frutería y verdulería, para que estos productos parezcan siempre frescos. En la carnicería, son rosadas, para que la carne tome ese color, y en la pescadería son brillantes, para que las escamas de los peces actúen como reflectores y parezcan más atractivos.

En ocasiones, un aroma irresistible se expande por todo el supermercado, cuando abren los hornos de la sección de confitería, atrayendo ineludiblemente al cliente.

Los colores, por otra parte, son fundamentales. El rojo y el amarillo se usan para destacar novedades. El rosa combinado con azul cielo, atrae al comprador femenino. El rojo con un amarillo verdoso conquista a los hombres, y crea sensación de seguridad.

“Con las cámaras de vídeo no sólo se evitan robos; también nos sirven para estudiar el comportamiento del cliente, su actitud”, comenta Ignacio Olondo.

Hay que darse cuenta, también, de ciertos engaños, como cuando se nos ofrece un producto que dice estar rebajado, cuando, en realidad, no lo está; o cuando se nos ofrece una unidad a un precio, y un pack de tres unidades del mismo producto, por ejemplo, a un precio que no es más reducido que la unidad multiplicada por tres.

Éstas son sólo algunas técnicas utilizadas por estos profesionales de la persuasión. Es su trabajo; no se les puede culpar. La persuasión no es mala, forma parte de la vida del ser humano y se encuentra hasta en los más nimios detalles; incluso en este reportaje. Sin embargo, debemos tener en cuenta que una cosa es persuadir, y otra muy distinta, manipular y engañar. En nuestra mano está el saber distinguir.

Superpoblación de Jabalíes en Asturias y otros Artículos

jabali

Artículos, reportajes y entrevistas publicados en La Nueva España en 2004, 2005 y 2006.

En el siguiente PDF puedes encontrar:

-Entrevista a Arturo Cortina, catedrático de Cardiología de La Universidad de Oviedo

– Entrevista a Agustín Herrero Zapatero, anatomopatólogo

-Reportaje sobre un grupo de estudiantes con discapacidad de la Universidad de Oviedo

-Reportaje sobre el problema con la superpoblación de jabalíes en Asturias

-Reportaje sobre el cierre de los más famosos cines del centro de Oviedo

-Artículo sobre el cierre del psiquiátrico de Asturias La Cadellada

-Artículo sobre la exposición fotográfica “La Historia en la Mirada”

– Artículo sobre la ONG Meniños

Pincha aquí para leerlos:

La Nueva España Artículos

Olite: En el corazón de Navarra

Olite es un lugar perfecto para desconectar y relajarse en cualquier época del año

Todo fin de semana es bueno para acercarse a Olite, una pequeña ciudad situada en el centro de Navarra, entre las montañas y la Ribera. Un lugar de ensueño para gozar de paz e introducirse en el pasado. Un tiempo pretérito cargado de historia. Una historia que continúa recordándose, por los impresionantes monumentos que alberga y el carácter tradicional de su gente, muy apegado al pasado. Una ciudad en la que, además, uno puede disfrutar de la mejor gastronomía, que cuenta con una amplia variedad de platos, y de excelentes vinos.

Olite es una ciudad tranquila. Cuando uno llega, no puede evitar sentir paz y armonía. Se siente en el aire, se ve en las calles, se palpa en su gente. Pero existe algo más que hace que sea diferente. Algo mágico y misterioso envuelve a esta pequeña ciudad de unos 3.000 habitantes. Y es que posee un largo pasado histórico que se encuentra íntimamente ligado a su población.

Su historia viene de lejos. No son muchas las ciudades del mundo que pueden presumir de una vida tan larga. Por los restos arqueológicos, se conoce que en época imperial romana (siglo I d.C.) un fuerte cinturón amurallado defendía un pequeño altozano en el que más tarde se fundaría esta villa medieval. El obispo san Isidoro de Sevilla, en su Historia de Regibus Gothorum (en donde estudia la historia de los godos) nos ofrece la primera referencia escrita sobre Olite. Según él, el rey godo Suintila fundó la ciudad en el año 625 d.C. con el nombre de Oligito, y la fortificó para hacer frente a los vascones. En la Baja Edad Media fue elegida una de las sedes favoritas de los Reyes de Navarra, Carlos III el Noble y Leonor de Trastámara. Además, se trata de una de las cinco Merindades Históricas del Antiguo Reino de Navarra (territorios en los que se dividía la administración). Ésta y las otras cuatro, Pamplona, Estella, Sangüesa y Tudela, fueron creadas por Carlos III en 1407. Todo olitense conoce esta historia, todos la sienten, y recuerdan a menudo su pasado. “Es un lugar pequeño, pero tenemos historia, un pasado… y eso nos empuja a conseguir un futuro”, explica Concha Fernández, una ciudadana de toda la vida.

Pasear por Olite se convierte pronto en una delicia. Nada más entrar en la ciudad uno se encuentra con el Casco Antiguo, en el que se pueden observar nobles caserones de piedra que lucen escudos de armas, y estrechas calles de nombres tan exóticos como el de la Tufurería, la Tesendería o la Rúa de la Judería.

Grandes obras medievales

En Olite no hay pérdida. Por la Rúa de San Francisco, que se halla en esa parte vieja, se llega a la Torre del Chapitel o Torre del Reloj, situada sobre un portal de arco, que, si se atraviesa, conduce a la renovada Plaza de Carlos III: la principal. Allí se alza el Palacio Real, considerado en su tiempo uno de los más lujosos de Europa, y que fue declarado Monumento Nacional en 1925. Este palacio, reflejo del brillo de toda una época y obra del rey Carlos III en el siglo XV, confiere una fuerte personalidad a esta fantástica ciudad, contribuyendo a dibujar el paisaje con su silueta gótica y monumental.

Visitar el Palacio Real, soberbia construcción de nobles orígenes, constituye una tarea obligatoria. Cuando uno entra en él, se traslada a otra época, vive un sueño. En nada se parece a otros palacios españoles de su tiempo. Carlos III lo construyó al estilo de los suntuosos palacios de Europa. Naranjos traídos de China; un patio para corridas de toros; otro con leones, jirafas y demás exóticos animales; originales pajareras repletas de extrañas aves; un jardín flotante; y torres denominadas con mágicos nombres, como la de los Cuatro Vientos o la de los Niños, son elementos propios de un singular palacio, que han provocado que éste sea único en España.

Por otra parte, esta excepcional obra arquitectónica se encuentra adosada al Castillo Viejo, que es el actual Parador Nacional “Príncipe de Viana” desde 1928. Se encuentra en la Plaza Teobaldos, y en su entrada un cartel recita: “Calidad, amabilidad y leyenda”. Residencia en los periodos de descanso de Carlos III, durante su infancia, fue escenario de cruentas luchas por el trono de Navarra (en el siglo XVI), y, posteriormente, en la Guerra de la Independencia, en 1808. Tras los múltiples avatares sufridos, hoy el confort y la historia se unen armoniosamente, para facilitar al viajero una estancia inolvidable. Expresión de piedra sobre piedra, en un juego de luces medievales, se levanta majestuosamente ante la historia y el arte de un casco urbano, cuya riqueza viene precedida por la fertilidad del llano y de las aguas del río Cidacos.

Estar en Olite es como encontrarse en la Edad Media, porque los monumentos góticos que tiene contribuyen a ello. Además del Palacio Real y el Parador Príncipe de Viana, uno puede visitar la Iglesia de Santa María, también de estilo gótico, y con un meticuloso trabajo escultórico en su portada; la de San Pedro, una gran obra medieval en la que destacan el claustro y la portada románica; el Convento de San Francisco y el de las Clarisas; la Ermita de Santa Brígida; y también algunas galerías medievales.

El Olite de la Edad Media

Existe otra razón por la que esta ciudad sigue pareciendo de otra época, y es que su gente se siente orgullosa por pertenecer al Olite de entonces. Se trata del afán por tener muy presentes sus raíces. Por esto, en numerosas ocasiones, este encantador lugar trae el pasado al presente, sin dificultad. El otro día se podía respirar, más que nunca, su aire puro cargado de historia: se estaba celebrando la primera boda civil en el Palacio Real. Todos los invitados iban ataviados con trajes medievales. La Plaza de Carlos III se convirtió en un auténtico escenario de novela. Uno se sentía como un personaje, capaz de emprender toda clase de aventuras inmortales. A la gente del pueblo, aunque fuese la primera boda medieval que se celebraba, no le sorprendió en absoluto: “Esa época es especial para todos nosotros. Es lógico que alguien haya decidido hacerlo”, comentó Elena Gracia, una ciudadana. “Siempre se hace algo interesante: teatro clásico en la calle, bandas de música medieval…”, continuó Elena.

En los últimos años, la ciudad ha experimentado un fuerte descenso demográfico, que, por otra parte, hace que exista una fuerte cohesión social, y, de esta manera, Olite se convierte en el apellido de una gran familia. Todos se conocen muy bien, y se ayudan mutuamente. La gente está acostumbrada a preocuparse por los demás, y no actúan de distinta forma con el turista. Uno no puede sentirse más agradecido por este comportamiento, que hace que se desee regresar.

Gastronomía digna de reyes

Con tanto paseo, hay que comer, pero, sobre todo, hacerlo de la mejor manera posible. Y en esta ciudad cualquier sitio es bueno para ello. Sus habitantes así lo afirman: “En todos los restaurantes se puede disfrutar de una comida casera de la mejor calidad”, comenta Manolo Ortas, un anciano conocido por su excelente paladar. El Parador, además de tener un servicio excelente, ofrece la mejor cocina tradicional navarra, y nueva cocina. “Todos los restaurantes de Olite son buenos: la comida es la misma. Lo que varía es la manera de cocinarla, y el servicio que se ofrece a los clientes”, explica Antonio Bertolín Blasco, encargado del restaurante del Parador. En Casa Zanito, un restaurante ubicado en la Rúa Mayor, son conocidas las verduras de temporada, las alubias potxas y el brazuelo de cabrito al horno. La encargada de este restaurante, Pilar Sánchez, asegura también que todo lo que se sirve en Olite es de la mejor calidad, pero, por supuesto, recomienda su restaurante como primera opción.

En cuanto a la repostería, son conocidas las ensaimadas, que se diferencian de las de otros lugares por su reducido tamaño. Suelen tomarse con el café de la mañana. En Casa Vidaurre, desde 1900, se elaboran artesanalmente estos y otros productos, entre los que destacan los mantecados, las tortas de chanchigorri (compuestas por chicharrones, fundamentalmente) y sus helados.

Para los amantes del buen beber, y así acompañar toda esta comida, no hay nada mejor que probar sus vinos. A Olite se le conoce también por sus afamadas bodegas. Podría decirse que es la gran bodega de Navarra. Su larga tradición y sus instalaciones así lo indican. Sus vinos están adscritos a la Denominación de Origen Navarra. Además, la ciudad ha sido pionera en el establecimiento de una ruta convenientemente señalizada por todas sus bodegas, abiertas a visitas comentadas y a la degustación de sus vinos. Entre otras, destaca la Bodega Cooperativa Cosecheros Reunidos (1913), que tiene una capacidad de 3.000.000 de litros; la Bodega Cooperativa Olitense (1911), que alberga 3.850.000 litros; y las Bodegas Marco Real, con capacidad para albergar 6.000.000 de litros, y más de cien años de historia.

Está claro que son muchos los encantos de esta pequeña gran ciudad. Sin embargo, todo lo que se cuente sobre ella es insuficiente. Hay que ir allí para darse cuenta de esto, y comprobar que no sólo en la ficción hay escenarios mágicos y de ensueño.

Despiece 1: Cómo llegar a Olite

Por la carretera N-121 y la autopista A-15, dirección Pamplona-Zaragoza, se llega a la ciudad de Olite, situada sobre un cerro, a 5 kilómetros de Tafalla, y a 42 de Pamplona.

Despiece 2: Dónde dormir

Para los más sibaritas, el Parador Príncipe de Viana, con un lujoso estilo medieval y 43 habitaciones, es la mejor opción. Se encuentra en el número 2 de la Plaza Teobaldos, y su teléfono es el 948 74 00 00.

El Hotel Carlos III el Noble, situado en la plaza del mismo nombre, ofrece unas preciosas vistas al Palacio Real. Su teléfono es el 948 74 06 44.

El Hotel Casa Zanito, en el número 16 de la Rúa Mayor, es algo más económico, y se encuentra en el centro. El teléfono de contacto es el 948 74 00 02.

Periódicos en Guerra

El 18 de julio de 1936 estalla la Guerra Civil española, pero ésta no se decide sin motivos. Existen unos antecedentes que nos son necesarios para comprender los hechos. [1]Los conflictos habían comenzado ya tras 1917, con la Revolución Rusa, la Guerra Mundial, los movimientos obreros… Además, en España se estaba dando una crisis en la milicia; en 1921 se había producido el desastre de Annual en África; y existía también un desorden político (hubo catorce gobiernos en cinco años). El problema social era ya muy evidente y las soluciones que se proponían no servían. De la mano del rey Alfonso XIII llegó entonces al poder Primo de Rivera con su Dictadura (1923-1930), por la que se llegó a alcanzar una coyuntura económica favorable, pero no la reconstrucción de la vida política del país. [2]Más tarde, la crisis americana del año 29, con su enorme capacidad destructora, afectó también a España, que presenció una brutal caída de sus exportaciones.[3]

En enero de 1930, Primo de Rivera presenta una petición de respaldo a los militares, y, al no proporcionárselo, se exilia y muere en marzo de ese mismo año. Ningún político quiere asumir el poder entonces, y el rey decide confiar el Gobierno al militar Berenguer, pero su mandato supuso un auténtico fracaso. Fue a Ortega y Gasset a quien se le ocurrió llamarlo “el error Berenguer”. Tras ese “gran hallazgo” llegó otro semejante: el del almirante Aznar, que decide convocar elecciones para abril de 1931. La oposición, para estas fechas, ya había crecido considerablemente. Los intelectuales y el pueblo querían la República por rechazo al régimen instituido. Así, las urnas dieron el triunfo a los candidatos republicanos en los grandes núcleos urbanos, y la II República se instauró, pues, el 14 de abril, sin violencia y muy apoyada por la mayor parte de los españoles. [4]“El nuevo régimen estaba llamado a enterrar la vieja España. Se esperaba un revolcón social con la reforma agraria, el protagonismo obrero y un correctivo a la omnipresencia de la Iglesia”. Sin embargo, en el fondo, nadie defiende la República. Todos los partidos van a mirar más por su propio desarrollo, que por la estabilidad del régimen, y, así, la República fracasó por sus problemas internos y su incapacidad de llevar a cabo un programa reformista demasiado amplio. [5]A partir de la proclamación de este nuevo régimen, comenzó una etapa en la que “la prensa estuvo inmersa en una crisis en todos los niveles, que desembocó en la Guerra Civil”. Es cierto que la actividad periodística se desarrolló en gran medida en este periodo, por el ritmo que ya había alcanzado y por el débil progreso del cine y la radio; sin embargo, la crisis económica, social y política que gobernaba en aquel momento entorpeció en numerosas ocasiones su avance. Al principio, la prensa constituyó una amenaza para los gobernantes, porque la mayoría de los periódicos relevantes eran antirrepublicanos (ABC supuso el caso más doloroso para ellos, pues poseía una gran tirada, una enorme capacidad de generar opinión, y de ningún modo aceptaba la República, aunque no se adscribía a ningún partido político para no “mermar su independencia”. [6]Aún así destacó por sus campañas de opinión en contra de la Constitución laica y progresista en 1931). Las publicaciones que sí van a  aceptar la República son, entre otras: Heraldo de Mdrid, La Libertad y El Liberal.

[7]En febrero de 1936 hubo elecciones, que fueron ganadas por los partidos de la izquierda (el Frente Popular agrupaba a estos partidos, mientras que la CEDA, Confederación Española de Derechas Autónomas, lo hacía con los partidos de derechas.) Tras los resultados electorales, se llegó a una cifra elevada de desórdenes y asaltos. Entre el 16 de febrero y el 13 de mayo hubo 204 muertos, más de 1000 heridos graves, 124 iglesias destruidas, 217 parcialmente incendiadas [8](“España es quizá el país con el mayor número de personas que murieron a causa de la fe en este siglo XX”), y fueron destruidos los talleres de los diarios “La Nación”, de Madrid y “Diario de Navarra”, de Pamplona, pese a estar estos protegidos por los obreros. En la Guerra Civil española se enfrentaron los nacionales (los derechistas), a los republicanos (los de la izquierda). Ambos bandos ignoraron el respeto y la tolerancia. Las circunstancias eran pésimas: una economía retrasada, una oligarquía terrateniente preocupada sólo por sus beneficios, una estructura social con grandes diferencias, unas clases bajas en continuo crecimiento… Desde marzo se venía gestando el Golpe de Estado militar. El ejército se había dirigido al Gobierno aconsejándole un cambio de política, y la respuesta del Ministro de Defensa fue el cambio de destino de los generales más destacados: Franco a Canarias, Goded a Baleares y Mola a Pamplona. Este último coordinó el Levantamiento y buscó el apoyo de las organizaciones políticas opuestas al Gobierno. La sublevación militar se inició en el protectorado español de Marruecos el 17 de julio. Al día siguiente, había levantamientos en casi todas las comandancias militares de la Península. Esta guerra reflejó el enfrentamiento ideológico entre la izquierda y la derecha europeas. Tuvo un carácter moderno, con grandes ofensivas, utilización de tanques, aviones… factores que  presagiaban la Segunda Guerra Mundial.

[9]Se trata de una época de gran inestabilidad periodística, ya que se dan muchos cierres. Hay más periodos de excepción que de normalidad, y la prensa lo sufre de manera notable. Ésta mantiene una gran participación en la Guerra Civil, y lo hace con una finalidad propagandística bien clara. Interpretó un papel protagonista, porque los periódicos que representaban a las fuerzas políticas tenían un discurso más radical que los partidos a los que representaban. Poseían una enorme capacidad de crear opinión, y en los dos bandos se impuso un sistema de control férreo sobre los medios del otro bando: se incautaban de la prensa del enemigo, y ello alteró el panorama periodístico. En 1938, el bando sublevado aprobó una ley para justificar el trato que se le daba a la prensa, y en donde queda clara la orientación antiliberal. Así y todo, en la zona republicana se dio una mayor actividad que en la nacional, por estar los de la izquierda en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao); por la necesidad de motivar a los soldados; y, también, porque los partidos obreros ya estaban acostumbrados de años anteriores a manejar la propaganda.[10]“En el bando republicano, los órganos de la derecha cambiaron de manos. En Madrid, un Consejo Obrero de CNT y UGT decidió incautarse de los periódicos enemigos, como por ejemplo ABC de Madrid, que pasó a Unión Republicana (Martínez Barrio), o El Siglo Futuro (de la Comunión Tradicionalista), que pasó a CNT”. Otros periódicos republicanos fueron El Pueblo VascoClaridad (de Caballero, líder del Partido Socialista, y [11]“querido colega” de ABC Madrid), El SocialistaLa Voz, Ahoray los ya mencionados La Libertad, El Liberal y Heraldo de Madrid. Periódicos cuya idiosincrasia respondía fielmente a la realidad de la República: de izquierdas, con ansias de crear [12]“una democracia de nuevo tipo, antecedente de lo que serían los regímenes comunistas tras el telón de acero”, defensores del proletariado, anticlericales, revolucionarios, extremistas, exageradores de la realidad, motivadores, propagandísticos y con un lenguaje improvisado y urgente (estas seis últimas notas compartidas con los periódicos de derechas).

[13]En el bando nacional, los periódicos de derechas tradicionales continuaron funcionando sujetos a una censura, y “surgieron otros nuevos, órganos del nuevo partido único, surgido en 1937 (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), la mayor parte de ellos procedentes de la incautación de periódicos de izquierda”. Entre los “periódicos sublevados”, además de los falangistas, destacaron diarios de información general: ABCde Sevilla; El Norte de Castilla, de Valladolid; El Noticiero o el Heraldo de Aragón y La Gaceta del Norte, de Bilbao. Muchas de sus características fueron similares, como se ha mencionado, a las de los periódicos republicanos: revolucionarios, ya que fueron los que se alzaron, exagerados, adoctrinadores de política e ideología, dados a la motivación de sus soldados…; otras, divergentes: Acérrimos defensores de la Iglesia y de derechas (y ello significa estar en desacuerdo con el Comunismo de los de la izquierda: [14]“La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique la representan los nacionalistas, sean los que fueran sus defectos, que se han batido en su gran cruzada anti-Komitern”).

ABC constituyó un caso verdaderamente original y único. Con el comienzo de la guerra, cesa la publicación de ABC deMadrid (número 10.344 del 19 de julio), y se convierte en republicano, ante el asombro de todos ([15]un soldado llega a preguntar si se trata de una broma), mientras que, en Sevilla, continúa siendo nacional: [16]“Bajo una misma cabecera, los nuevos redactores del madrileño y los habituales del sevillano intentan defender desde una zona y otra la doble realidad de la nueva situación española”. [17]Dice el diario madrileño: “Este periódico tiene frente a sí un porvenir de vida republicana, franca y leal, de honda y sincera compenetración con el pueblo… Combate contra el clericalismo y militarismo, las dos espantosas plagas nacionales que forman el fascismo… Amigo de la libertad y la democracia…”. Asimismo, habría que destacar, a propósito de estas últimas frases, esa exageración y falta de visión de los propios errores que decíamos caracterizaba a los periódicos de guerra, ya que el bando republicano habla de libertad y democracia, cuando, paradójicamente, su ideología era de exclusión (del “clericalismo y militarismo”). También los sublevados se contradicen cuando afirman que [18]no odian a los republicanos, y que su alzamiento no se da a causa de venganza.

[19]Por el contrario, la sublevación militar triunfó enseguida en Sevilla, aunque algunos se hayan resistido en ese primer momento: [20]ABC, el día 20 de julio, invitaba a la rendición, con palabras radiadas por el general Queipo de Llano: “Toda persona que posea armas ha de entregarlas inmediatamente… Las personas de orden y amantes de la verdadera justicia deben presentarse al Gobierno Civil a ofrecer el concurso que su conciencia le dicte…”.

[21]En ambos periódicos se puede ver un tono de exaltación, de pasión y de insultos para con el enemigo, y unos objetivos de “opinión, información dada según los propios intereses, propaganda y motivación”: [22]“¡Viva España!, ¡Sevillanos honrados!, Espíritus desaprensivos… Escondiendo la cabeza lo mismo que el avestruz… Labor depuradora que el país necesita… Noticias particulares aseguran que Mola ha entrado en Madrid, de donde ha desaparecido el Gobierno…Y [23]¡Viva la República!… Rebelión cruenta y desaprensiva… El triunfo es nuestro… ¡¡Rendición no la esperes!!… [24]Los republicanos estaban en la calle para dar la vida por la República cuando fuera menester… u [25]“os veo contagiados en esa ola de valor que, cuando surge, lo arrolla todo”. Por otra parte, horrorizadamente, uno puede comprobar que personas de ambos bandos se enorgullecen de matar y, en el caso de los republicanos, [26]de robar a la Iglesia; creen realmente que el fin justifica los medios: [27]“Nosotros no fusilamos sólo a algún soldado. Fusilamos a las gentes, por altas que estén, siempre que hayan faltado a su deber” o [28]“Hágase cargo el proletariado del poder y haga de España lo que merece, y, si es preciso verter sangre, debe verterse”.

[29]Algo interesante lo constituye, por otra parte, el asunto de la legitimidad de la sublevación, en los dos diarios. Obviamente, ambos piensan que sus posturas son legítimas “en un juego dialéctico de imposible conciliación”, y las contrarias, ilegales. [30]Indalecio Prieto, ex ministro de Obras Públicas en aquel momento,  afirma sobre el Levantamiento: “Rebelión más cruenta de la historia de España… Mide tu equivocación…”. Por su parte, el general Francisco Franco habla de “[31]defensa de la nación, situación crítica, anarquía, revueltas de los gobernantes, asesinatos, hambre que lanzará a la desesperación de los trabajadores, ataques a monumentos y tesoros artísticos, pureza de nuestras intenciones…”; Es decir, enumera causas para justificar los hechos. La tergiversación de ellos, la ya mencionada exageración para motivar a las propias gentes y desmotivar a las contrarias, por otro lado, supone un factor clave en este periodo, por parte de ambas versiones: [32]“Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República…, absurdointento…, el Gobierno domina la situación…, no tardará muchas horas en estar normalizada la situación”. Y en la otra España: [33]“En todas partes las fuerzas militares han restablecido ya el orden: Gijón, Oviedo, León… El triunfo total está muy próximo…”. Además, resulta inaudito leer un mismo hecho en los dos diarios, ya que difieren totalmente el uno del otro: [34]“Parece que se afirma la noticia de que Valencia se ha unido al Movimiento Nacional”, frente a [35]“Cómo ha evitado el heroico pueblo valenciano la Sublevación en la capital levantina”; un fiel reflejo de esa doble realidad que se vivía entonces, y que continúa aún hoy al continuar España dividida en esas dos ideologías: [36]El general Martínez Monje, para calmar la tensión, comunicó por radio al pueblo de Valencia que la rebelión había sido dominada; sin embargo, “nada de eso era cierto. Más tarde, los líderes sublevados, no viendo salida a su rebelión, se fueron a zona nacional”. Por otra parte y sobre idénticos hechos, Fernando Cortázar y José Vesga comentan: “Valencia rechazó militarmente los intentos de asalto de los franquistas, convirtiéndose en el símbolo internacional de la resistencia al fascismo”. Otro ejemplo de cambio de una realidad, de versiones diferentes de un mismo hecho, lo crea el caso de la muerte de Sanjurjo. Mientras que en ABC Madrid (5 de agosto de 1936) se dice que la avioneta se estrelló contra el suelo al llevar dos pesados baúles de contenido desconocido, que el piloto huyó sin ocuparse del general, y que, más tarde, se le entrevistó a éste muy duramente, pero que echó la culpa a un piloto portugués; en ABC Sevilla, se ofrece otra visión de los hechos, divergente hasta en los más nimios detalles, informando de que el avión se estrelló contra un muro, porque las condiciones del aeródromo eran malas, y que el piloto “fue despedido del aparato y Pudo salvar la vida”. [37]Lo cierto es que en la actualidad se dice que Sanjurjo llevaba un gran baúl con el uniforme de gala que se pondría para celebrar que iba a ser el Jefe de Estado, y que, además, el aeródromo era pésimo. Se dieron también rumores de que este accidente pudo ser un atentado o un sabotaje, pero nunca se pudo demostrar nada.

En definitiva, los periódicos de esta época se presentaban como apasionados, desenfadados, manipuladores, propagandísticos, motivadores, defensores a muerte de una causa que creían justa, atacantes continuos de causas contrarias… se presentaban como los auténticos líderes de la guerra, como los verdaderos protagonistas de ella, luchando unos contra otros, como si en el campo de batalla se hallasen. Por ello, no constituían periódicos de guerra, sino que eran y se les nomina: periódicos en guerra.

[1] Información obtenida de los apuntes de Historia Contemporánea de España, asignatura impartida por Don Francisco Javier Caspistegui, en 2001.

[2] Información obtenida del libro Breve Historia de España, de Don Fernando G. de Cortázar y José M. González Vesga, Alianza Editorial, Madrid, 1994.

[3] Historia Contemporánea de España, de Don Francisco Caspistegui.

[4] Breve Historia de España. Fernando de Cortázar y José G. Vesga.

[5] José J. Sánchez Aranda y Carlos Barrera, Historia del periodismo español  desde los orígenes hasta 1975, Eunsa, Pamplona, 1992.)

[6] “El diario ABC, enemigo de la República española y de la autonomía catalana” por José Luis de la Granja Sainz, que habla, en este artículo, del libro de Josep Figueres, Història de l´anticatalanisme. El diari ABC i els seus homes, 1997, Tarragona.

[7] Información obtenida de Historia Contemporánea de España, de Francisco Caspistegui.

[8] Jesús Colina, corresponsal en Roma, transcribe cuanto se dijo en el Congreso sobre la persecución religiosa en España (1931-1939), celebrado el 20 de enero pasado, en la sede del Ateneo Pontificio Apostolorum.

[9] Ideas sacadas del libro Historia del periodismo español desde los orígenes hasta 1975, José J. Sánchez Aranda y Carlos Barrera, Eunsa, Pamplona, 1992.

[10] Cita e información de Historia de la prensa, de Alejandro Pizarroso Quintero, Centro de estudios Ramón Areces, 1994.

[11] “”LA RECOGIDA DE NUESTRO NÚMERO DE AYER” (ABC Madrid, 2 de agosto de 1936)

[12] Cita de Francisco Torres García en su artículo La Tercera República Española o la República revolucionaria, publicado en el número 74 de la revista Arbil.

[13] Información y cita obtenida de Historia de la prensa, de Alejandro Pizarroso Quintero, Centro de estudios Ramón Areces, 1994.

[14] Cita de Besteiro, Presidente del Consejo de Defensa, en un memorando privado, que, años más tarde, en un artículo de Arellano, reprodujo ABC de Madrid en su número del 1 de abril de 1963.

[15] “LA SORPRESA DE UN SOLDADO ANTE ABC REPUBLICANO” (ABC Madrid, 26 de julio de 1936)

[16] Los dos “ABC”-de Madrid y de Sevilla- en la primera fase de la Guerra Civil, María Dolores Saiz.

[17] “ABC, REPUBLICANO” (ABC Madrid, 25 de julio de 1936)

[18] “LA PATRIÓTICA ALOCUCIÓN DEL GENERAL FRANCO AL INICIAR EL MOVIMIENTO” (ABC Sevilla, 23 de julio de 1936)

[19] Idea sacada de María Dolores Saiz.

[20] “VIVA ESPAÑA” (ABC Sevilla, 20 de julio de 1936)

[21] Idea y cita obtenida de Saiz.

[22] “VIVA ESPAÑA” (ABC de Sevilla, el 20 de julio de 1936)

[23] “¡VIVA LA REPÜBLICA!” (ABC de Madrid, el 25 de julio de 1936)

[24] “AL FIN, LA REPÚBLICA VA A SER REPUBLICANA”, de Augusto Vivero (ABC Madrid, 6 de agosto de 1936)

[25] “¡VIVA LA REPÚBLICA!” (ABC Madrid, 25 de julio de 1936)

[26] Información obtenida de “LIMPIA HONRADEZ DE LAS MILICIAS NACIONALES” (ABC Madrid, 4 de agosto de 1936)

[27] “UN EX MINISTRO DE LA MARINA FUSILADO” (ABC Sevilla, 8 de agosto de 1936)

[28] Indalecio Prieto, el 4 de febrero de 1934 en el cine Pardiñas de Madrid.

[29] Idea y posterior cita obtenidas de Saiz.

[30] “¡VIVA LA REPÜBLICA!” (ABC Madrid, 25 de julio de 1936).

[31] “LA PATRIÓTICA ALOCUCIÓN DEL GENERAL FRANCO AL INICIAR EL MOVIMIENTO” (ABC Sevilla, 23 de julio de 1936)

[32] “NOTAS OFICIALES RADIADAS POR EL GOBIERNO ACERCA DEL MOVIMIENTO MILITAR” (ABCMadrid, 19 de julio)

[33] “UNA NOTA DEL GENERAL FRANCO” (ABC Sevilla, 22 de julio de 1936)

[34] Titular de ABC Sevilla, 28 de julio de 1936

[35] Titular de ABC Madrid, 28 de julio de 1936.

[36] Información y cita de Guillermo Cabanellas, La guerra de los mil días, ediciones Grijalbo, S.A.

[37] Información obtenida de Internet (http://usuarios.lycos.es/guerracivil)

La Prensa de Partido frente a la Prensa Noticiera (el Caso Navarro)

el pensamiento navarro

A lo largo del siglo XIX, la actividad periodística española se mezcló con la política. Ya en la década de los treinta existían organizaciones políticas, se celebraban elecciones de modo regular, y, en esta época isabelina (1833-1874), aunque se sucedieron distintos gobiernos, se dio una estabilidad de fondo marcada por un orden liberal.

El elemento imprescindible para un partido político lo constituía un periódico: por este canal se daban a conocer las campañas electorales, en su sede se reunían los miembros del partido, constituía centro de conspiración, y otras funciones subsidiarias parecidas. Así, el medio impreso se convertía en instrumento de la organización política, confiriéndole cohesión y operatividad, a la vez que se iba configurando de modo peculiar la actividad periodística. A los periódicos les era imprescindible contar con una institución que les apoyase, ya que necesitaban financiación; de modo que estos aún no tenían capacidad de crear sus propios recursos para subsistir, lo que significa y denota una considerable debilidad del periodismo en aquellos tiempos. Todo periódico de información general vivía a la sombra de un partido político, y no existía una idea definida de la profesión de periodista, no había una coherencia profesional: los que elaboraban información eran políticos, escritores o personas que aspiraban a desarrollar estas actividades algún día. El periodismo, para ellos, significaba un paso intermedio en la carrera de sus aspiraciones. Digamos que, como no se daba una verdadera estabilidad política, tampoco surgía la de la actividad periodística, al ser las dos actividades complementarias.

En 1847, Santa Ana, un innovador en la actividad periodística española, comienza a trabajar como secretario de un duque (casado con una hermana de Isabel II), y, en el 48, confecciona para él unas minuciosas cartas sobre la vida política madrileña: así pues, en octubre, nace la Carta Autógrafa, lo que pasará a llamarse, en 1859, La Correspondencia deEspaña. Para algunos estudiosos, un mero servicio de noticias, antecedente de las agencias de prensa; para otros, el primer paso de la prensa noticiera, un periódico informativo, ya que no se encontraba ligado a los intereses de las organizaciones políticas, y financiado por la publicidad inserta en sus páginas, y no por un partido político. Otro de los diarios pionero en desligarse de partidos políticos fue El Imparcial, que alcanzó su máximo desarrollo en los años setenta.

A mediados de siglo, con el desarrollo del correo, del telégrafo y el surgimiento de la idea de salir a la calle a conseguir la noticia, el periodismo parece comenzar, con pequeño paso, la larga etapa hasta su definición. Corto paso, ya que no es hasta 1865 cuando se crea la primera agencia de noticias en España; continúa dándose una escasa elaboración de las noticias; y, además, el telégrafo se encuentra en manos de instituciones, así que está sometido a un control gubernamental, a una censura. Sin embargo, las nuevas tecnologías permiten que esta actividad cobre fuerza. Por ejemplo, en España, las fábricas productoras de papel fueron aumentando en número durante la segunda mitad del XIX y principios del XX.

En 1874 llega la Restauración, periodo que termina en 1885 con la muerte de Alfonso XII y la regencia de María Cristina, su mujer, hasta 1902. En esta época, la prensa va a adquirir una mayor capacidad de influir y crear opinión. El sistema político está conociendo una estabilidad que se asemeja al modelo francés: es el régimen de Cánovas del Castillo, que dio forma al sistema de dos partidos (conservador y liberal), alternándose en el poder bajo el marco legal de la Constitución de 1876. Constitución que asevera que existe ahora una libertad religiosa: el estado deja de ser confesional católico, algo que levantó una gran polémica entre los sectores confesionales.

En 1883 se aprueba la ley de prensa, por la firmeza adquirida de la vida política, una realidad que confirió una mayor estabilidad a la actividad periodística e hizo que el liberalismo se consolidase. Antes de la aprobación de la ley de 1883, se consintió el Decreto de 29 de enero de 1875, que era muy restrictivo. Cánovas se encontraba al frente del Gobierno y la prensa se veía negativamente. Se buscaba con el decreto, sobre todo, la defensa de la monarquía, y, para conceder licencias de publicaciones, el derecho lo ejercía el ministro de gobernación, que censuraba cuanto quería. Con la llegada del partido fusionista liberal al poder, en 1881 con Sagasta, la libertad de la prensa fue aún mayor, aunque se seguían censurando publicaciones. Por otra parte, la Iglesia también ostentaba el poder de censura, e “influía mucho mediante recomendaciones y detracciones” (Historia del Periodismo Español desde los orígenes hasta 1975. de José J. Sánchez Aranda y Carlos Barrera. Eunsa, 1992).

A fines del XIX, comienza a cambiar la realidad española, con la aparición de la opinión pública (que pasa a ocupar un papel clave en el funcionamiento del sistema político) y el movimiento obrero, y la prensa, por tanto, también empieza a evolucionar. Se trata de una época de alternancia en el poder, sin revoluciones; de debate público, sin armas. Los nuevos periódicos (prensa noticiera) convivieron durante años con los políticos (no ya de partido), aunque tuvieron sus orientaciones ideológicas concretas. Así, por ejemplo, en 1913, había “156 periódicos de información frente a 586 políticos” (Historia de la Prensa, de Alejandro Pizarroso Quintero. Centro de estudios Ramón Areces, 1994). Este fenómeno no se transforma en prensa de masas, como en el resto de Europa, pero sí se consigue una mayor difusión que en los años anteriores a la época de la Restauración.

En Navarra, es de destacar La Tradición Navarra, subtitulado “Diario Católico-político”, que apareció el 6 de octubre de 1894, y lo redactaba la Junta Regional del partido integrista en Navarra. Discrepaban de los que aceptaban la monarquía constituida, por ser estos liberales, ya que para los integristas ello significaba ser contrarios a sus principios religiosos, y se oponían también a los carlistas por advertir en ellos una caída en un oculto liberalismo. El antecesor de este periódico es El Tradicionalista, que cerró un año antes.

En la línea carlista, es de destacar uno de los diarios objeto de estudio de este ensayo: El Pensamiento Navarro, que surgió el 17 de octubre de 1897, y fue continuador de La Lealtad NavarraEl Pensamiento fue el órgano oficial del partido carlista en Navarra, fundado y dirigido por su Junta Regional. Surge con cierta originalidad, con unas características propias diferentes a las de los otros periódicos oficiales de partidos, y es que mantiene una preocupación por lo informativo, además de no insultar a sus rivales y saber evitar los aburridos editoriales tan propios de la época. “Se trata del primer periódico moderno de Navarra” (La Prensa Navarra a fines del XIX. Ana María Calzada. Universidad de Navarra, Instituto de Periodismo, 1964, Pamplona). Leyendo el propósito de El Pensamiento Navarro, queda bien claro cuáles son sus características en el plano político y religioso: El carlismo es la única fuerza capaz de restablecer España y terminar con las negativas consecuencias del liberalismo, el foralismo es fundamental en su programa y el catolicismo se aprecia en cada una de sus frases. Resulta increíble el tesón y la fuerza que se refleja en su programa, su apasionamiento por la causa que quieren defender. Ejemplos de sus ideas y de este ardor político y religioso son: “Soldados somos de la bandera carlista… energías…, entusiasmos…, corazón…, defenderemos…, combatiremos…, solicitar la censura eclesiástica…, se pone incondicionalmente a las órdenes de nuestro prelado…, hijo sumiso y fiel servidor…, ardores de su corazón…, sentimiento monárquico tradicional y fuerista…, luchar en la palestra…”.

Durante unos meses, salió a la calle con un título distinto, por una intentona carlista fallida en 1899, por la que el Gobierno suprimió todas las publicaciones afines al carlismo. La tirada de este diario era de 1800 ejemplares.

En esta época de finales y principios de siglo, adquirió especial relevancia la cuestión de la ortodoxia cristiana. En España surgieron, en esta línea, periódicos católicos como El Universo, La Verdad, La Gaceta del Norte, El Correo de Andalucía… Existía “la buena y la mala prensa”, siendo la católica la primera, y la liberal, la segunda. En Pamplona, se puede decir que no existía “mala prensa”, ya que casi todas las publicaciones eran católicas por encima de todo. Eustaquio Echave-Sustaeta, primer director de El Pensamiento Navarro, para demostrar este sentimiento católico navarro tan profundo, hizo esta comparación: “La moral de Pamplona está por encima del violín de Sarasate”. Los que conocían la admiración de los navarros por este músico “entendieron perfectamente lo que quería decir” (La Prensa Navarra a fines del XIX”. Ana María Calzada. Universidad de Navarra, Instituto de Periodismo, 1964).

Diario de Navarra nació el 25 de febrero de 1903, y parecía que tenía unas características diferentes respecto a la “buena prensa”. En su programa, se presenta una redacción original, distinta. Se le echaba en cara a esta publicación su elusión a la cuestión del Catolicismo; sin embargo, dice bien claro: “No tenemos por qué escuchar otras voces que las de la conciencia propia formada al calor de los principios de la religión católica”. Quizá no afirmaban esta idea diez veces, ni lo hicieron con el ardor de otros diarios, y ello fue suficiente para que les tachasen de anticatólicos. Desde luego, para este diario, la motivación religiosa no fue la primordial. Parece, también, leyendo sus principios editoriales, que aspiraba a llegar alto: “Venimos a informar a nuestros lectores de los sucesos del mundo”.  Y, por supuesto, algo fundamental es que se trataba de prensa noticiera y no de partido: “Ni escuelas ni partidos, imparcialidad, verdad, justicia…, respeto a las opiniones políticas, censura al opresor, voz al oprimido, libertad a la crítica…, principios morales…, no al personalismo…. no tenemos compromiso ni con la derecha ni con la izquierda…”.  Otros aspectos que se deben destacar de Diario deNavarra es su amor a Navarra: “Amor a nuestras leyes forales…, alma de todos los navarros”; y, por otra parte, su deseo de elevar el grado intelectual de la sociedad. Esto lo demuestran con sus palabras: “Poner al servicio de los lectores nuestro modesto esfuerzo, para orientar la opinión en sus desvaríos, buscando a veces con ella también corrección de los yerros propios”. Diario de Navarra tenía, pues, unas determinadas características. Era: “instructivo, informativo, religioso, independiente, conservador, navarrista e imparcial” (Los comienzos del Diario. José J. Sánchez Aranda. Ediciones y Libros, S.A. Pamplona, 1983)

Así pues, una vez descrita la situación de la prensa española a finales del XIX y principios del XX, y habiendo analizado brevemente los dos diarios objetos de estudio, señalando ambas idiosincrasias, sólo nos queda compararlos para comprobar cuáles son sus principales semejanzas y diferencias.

Como semejanzas, habría que señalar el interés por lo informativo, ese sentimiento de amor a la patria, Navarra, y a los fueros, que profesan los dos periódicos; y, por otra parte, su afinidad con la religión católica. Estos son los tres puntos en los que coinciden ambas publicaciones. Sin embargo, bien cierto es que, en una y otra, resultan diferentes los modos de expresar esa conformidad: ya se ha comentado la manera exaltada de la que hacía gala El Pensamiento Navarro, mientras que en Diario de Navarra el resultado se tradujo en un tono de calma y sosiego. Parece que uno sale a la calle con ansias de embriagadora lucha, de febril combate, de ríos de sangre, podríamos decir, y el otro, con deseos de pugna, pero una silenciosa contienda bien distinta: la lidia contra la ignorancia del pueblo. También es de destacar la consideración que de ellos mismos tienen estos diarios: El Pensamiento sale a la luz muy seguro, conocido (por sus ideas) “de toda la vida”, agresivo, chulo… En su propósito se dice: “Después de las anteriores manifestaciones de nuestras autoridades políticas, nos creíamos relevados a escribir estas líneas para presentarnos al público” y “No vemos la necesidad de hacer un minucioso trabajo para hacernos conocer ante el público”. Diario de Navarra lo hace con una fuerza mucho menor. Se trata de un proyecto nuevo, desconocido, diferente al resto de las publicaciones, y eso se nota. Además, a diferencia del otro diario, afirman y escriben con modestia: “Poner al servicio de los lectores nuestro modesto esfuerzo… yerros propios”.

En relación con las diferencias que se dan entre ambos diarios (aparte de las ya citadas), la primordial, en la que quizá se engloben las demás, sería que El Pensamiento pertenece al Carlismo, es decir, se trata de prensa política, de partido (aunque tratase también lo informativo); y Diario de Navarra se declara Periódico Independiente, imparcial, o sea, prensa noticiera. La pertenencia a un grupo u otro determina en buena medida ese tono, ese estilo de redacción del diario; los contenidos del mismo; sus aspiraciones…

Lo que queda bien patente tras el estudio es que ambas publicaciones han contribuido en suma medida a la historia del periodismo, a la evolución de un arte que, en aquellos tiempos, tanto necesitaba un cambio.

Iceland

Led Zeppelin described it: “The land of the ice and snow, where the hot springs flow…”

I´ve also come from the land of the ice and snow, where sleeping mountains of fire await to be awoken, and waterfalls run furiously in expression of their magnificent power; a land of contradiction, where ice and heat live in harmony. I must say: what a treasure of nature Iceland represents.

Reykjavik

Reykjavik translates as “smoky bay”, after an adventurous Norwegian Viking discovered a hot-springs land around 874 A.D. The heart of Iceland hasn´t been beating for long (there wasn´t urban development until 1786), and it´s one of the smallest capitals in the world, with 123,000 friendly and lively inhabitants.

The city has many highlights: Hallgrímskirkja, a church that can be seen from almost everywhere in Reykjavik, was designed to resemble mountains and glaciers, and it gives great panoramic views from the top.

The old port, with monumental ships, is the perfect place to enjoy delicious hot dogs and incredibly fresh fish and chips.

Original sculptures and colourful houses decorate Reykjavik charmingly; and The Pond surprises tourists with its many birds crying like hungry babies, when they throw food at them.

Golden Circle

It is one of the most popular routes in Iceland, covering 300 kilometres in the south. It starts with the visit to the Kerio volcano, which contradicts nature, covered in ice during winter; passing through the impressive Gullfoss waterfall, and getting to the geothermal area in Haukadalur.

There, the lazy Geysir isn´t able to spit water as it used to, but the active Strokkur congregates thousands of tourists, who hold their cameras steadily, awaiting for it to strongly gasp at any moment, as it erupts every few minutes.


Thingvellir National Park completes this trip, where one can walk through the Silfra Fissure, fracture that separates the North American tectonic plate and the Eurasian one. The opportunity to dive and touch two continents at once makes it more interesting, but if this seems too scary, just admire the beauty of the two-colour water (due to a melting glacier into Lake Thingvellir).

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El Abuelo Jacob

Forest scene  in Olympus mountain-Greece

Jacob y María vivían en las montañas del norte de Grecia. Y utilizo el plural, porque eran nómadas; la falta de comida siempre hacía que se tuviesen que acabar yendo de donde estaban. Eran tan pobres que comían sopa de ortiga, día sí, y al otro también. A veces, al final del verano, cuando era época de moras y frambuesas, hasta se permitían un festín. Tenían cinco hijos. Todos eran menores de cinco años, y aunque aún no comían demasiado, sus padres se daban cuenta de que necesitaban nutrirse con algo más que plantas y pequeñas frutas.

En cierta ocasión la falta de comida se acusó de un modo tan evidente, que Jacob decidió salir al monte con la intención de cazar algún animal; quizá una cabra montesa, aunque lo cierto es que éstas eran tan raudas que nunca se había podido hacer con ninguna. Se llevó consigo el burro para usarle como soporte y medio de transporte. También cogió la escopeta, un hacha y una sierra; estas dos últimas herramientas, en caso de necesitar hacer leña para calentarse, ya que la noche estaba a punto de caer. Aunque era verano, por las noches el tiempo enfriaba bastante, y nunca estaba de más ser precavido, pensó.

Ya muy entrada la noche, mientras tumbado observaba las estrellas, pensó en su familia: en lo desolador que era pasar  hambre; en la educación que nunca podría proporcionar a sus hijos; en las joyas que nunca adornarían el cuello de su mujer. Y también pensó un poquito en él. Porque él también deseaba comodidades. Y, tras un rato soñando con los bienes que nunca poseería, se sintió algo avergonzado por estar deseando cosas que no eran verdaderamente necesarias. Porque, aunque de sueños se tratase, recordó que cuando más se peca es cuando se piensa. Al menos eso le había repetido siempre su madre.

Aunque el burro le estaba dando bastante calor, se levantó de un brinco sin pensar más, y se dispuso a hacer leña, para evitar tener pensamientos inconvenientes. Agarró su hacha, y comenzó a talar el árbol más próximo. Cuando terminó, cogió la otra herramienta y comenzó a serrar, recopilando toda la leña que pudo. Después cayó exhausto junto al animal y durmió unas horas, sin haber preparado el fuego.

No le despertó el primer rayo de sol, sino el burro, que tenía sed.  Jacob compartió su agua con el animal, cargó la leña en sus alforjas, y se puso en camino hacia la aldea, con esperanza.

Cuando por fin divisó ésta a lo lejos, dio alcance a un par de chicos que transportaban paja en una mula.

—Buenas tardes, señores —les dijo Jacob con una inclinación de cabeza.

—Buenas tardes, caballero —contestaron los jóvenes mirándose el uno al otro con mirada divertida, ya que nunca antes les habían llamado señores.

—¿Se dirigen a la aldea a vender su paja?

—Así es. ¿Se dirige usted a vender su leña?

—Ésa es mi intención. ¿Saben a quién podría vendérsela?

—Claro, venga con nosotros. En esta época del año todavía hace calor, así que resulta difícil, pero hay un tipo al que siempre le interesa tener de sobra.

—Estupendo, se lo agradezco.

No tardaron mucho más en llegar a la aldea y encontrar al posible comprador. Sin embargo, la paja y la leña le pareció demasiado botín, y les comunicó que en aquella ocasión sólo podría comprar uno de los dos combustibles para fabricar su fuego.

—Definitivamente, prefiero la leña.

Los chicos se miraron el uno al otro fugazmente, seguramente recriminándose el no haber demostrado ser hombres de negocios.

—Verá. La leña… va con la paja. Estos chicos y yo hemos de venderlo todo hoy. Lo que haremos será venderle la paja, que quema mucho más rápido, y hacerle un precio especial por la leña. Se la dejamos a la mitad.

—No sé… es demasiado.

—El mes que viene estará usted comprando lo mismo al doble de precio. Es una buena oportunidad. Hágame caso.

El hombre terminó aceptando ante la seguridad de Jacob, y les pagó la paja, y la mitad de lo que costaba la leña. Cuando dejaron la casa del comerciante, Jacob les dio a los chicos el dinero de la paja.

—Es usted un hombre honesto —le dijeron los mozos.

—Quizá nunca habría vendido la madera sin vuestra ayuda, así que soy yo quien debe estar agradecido.

Los chicos se quedaron tan contentos que le llevaron a su casa y le dieron de cenar, mientras le contaban a sus padres que habían vendido toda la paja gracias a él. Los padres también se mostraron muy agradecidos y la mujer le preparó una bolsita de tela con comida; un buen trozo de queso, una botella de leche y una buena hogaza de pan.

—Tenemos muchas cabras, así que la leche y el queso no supone ningún gasto para nosotros.

Jacob terminó aceptando, aunque no pudo decir que sí a la oferta de pasar la noche en la casa.

– ¡Pero si está diluviando! Además ya es muy tarde. De todas maneras, no iba a llegar hasta mañana —le había dicho la mujer.

– Les estoy muy agradecido, pero no voy a dormir por la noche. Desearía llegar cuanto antes para ver a mi mujer y a mis hijos.

No se atrevió a explicar que quizá uno de sus hijos podría estar muriéndose de hambre en aquel momento.

Al cabo de una hora, partió sin perder un minuto hacia su casa. El burro debería ir más ligero por la leña que habían dejado atrás, pero lo cierto es que con la lluvia que estaba cayendo, el animal no dejaba de resbalar y caerse. Aquella lluvia era, en realidad, de lo más inusual. “Tenía que ser hoy ¿verdad?”, masculló entre dientes Jacob mientras tiraba del burro para ir más deprisa.

A cada minuto que pasaba, la lluvia caía con mayor fuerza, los relámpagos eran más visibles, y los truenos más sonoros.

—Amigo, tenemos la tormenta encima de nuestras cabezas. Tenemos que guarecernos. Es inútil continuar. Aunque no veo dónde podemos meternos.

Por un momento le pareció oír que su burro le decía: “Teníamos que habernos quedado a pasar la noche. Hasta yo sé eso”.

—¿Has dicho algo…? Claro que no, pero qué cosas digo.

Al día siguiente, María se levantó más pronto de lo habitual. Se encontraba muy inquieta. Pensó que quizá a Jacob se le habría ocurrido viajar durante la noche.

Pero Jacob nunca más regresó. Lo hizo el burro a media tarde, a trompicones, empapado y con mirada horrorizada, suplicando poder hablar por unos minutos, para contar la desgracia que había presenciado aquella noche.

A Jacob lo encontraron unos aldeanos dos días después, tirado en mitad de un descampado; chamuscado por un rayo de la tormenta que había caído días antes.

—Ha sido el hacha —dijo uno.

—O la sierra. Atraen los rayos como moscas a la miel. Debería haberlo sabido.

—Pobre hombre.

Ésta, lamentablemente, es una historia real. Ocurrió hace ya unos 70 años, en una aldea del noreste de Grecia. La historia de cómo María sacó a los niños adelante… ésa… es otra historia.

The old man and the sea, by Ernest Hemmingway

Ernest Miller Hemingway

Ernest Hemingway was born in 1899 in USA and died in 1961. He worked as a reporter during The First World War in his country and in Italy. After the war, he lived in Paris, Spain and Africa. He worked as a reporter again during the Spanish Civil War and in USA, as a first reporter during the Second World War. After that, he settled down in Cuba, where he heard the story of the old fisherman Santiago.

In 1953 he won the Pulitzer Prize for The Old Man and the Sea, a convincing, short and heroic novel. In 1954, Hemingway was awarded the Nobel Prize.

It is characteristic from his style the use of clear and laconic dialogues and emotional descriptions. His life and work made a strong impact on other American writers from his time, and a great deal of his books are considered classics of the English literature.

There are several important factors to be pointed out in this fabulous and deep novel.

Regarding the plot, Hemingway tells the story of a likeable old Cuban man, Santiago, who dedicates his whole life to fish, and puts all his soul on this consuming task.

Santiago has been trying to capture a gigantic fish for some time; at one point he has to return home with an empty net after 84 days at sea. People from the town are extremely curious about him. The youngest ones laugh at him; the elderly, who are aware of what he was capable of in the past, just feel pity. Only a boy is brave enough to be friends with him. Santiago taught him how to fish when he was only a 5-year-old child and that is why the young man really care about the old one.

One day Santiago put his boat out to sea and found the enormous fish that he had been chasing for a long time. Finally the fish takes the bait and after an almightily battle lasting days, Santiago is able to finally catch and kill him. Santiago tries to take it into the boat, but the specimen is so heavy that the old man simply cannot. Therefore, he sails towards the port with the fish attached to the stern.

On the way back to port a few sharks appear, attracted by the blood coming from the fish. A massive fight starts between the old man and the hungry animals, who convert his crossing in an arduous and almost endless journey. Slowly, these fierce aquatic predators will fill their stomach with the fish meat, leaving only his bones remaining.

During this particular battle, Santiago realises of his admiration for the fish, who has been his biggest challenge. A part of himself will disappear with the fish in the sea.

It is a non complicated plot, but neither simple. It is grandiose, the capacity Hemingway has got to make an unadorned story  become the biggest adventure, and that is because of his powerful ability to describe reality.

The story is developed in the sea. Santiago lives by the seaside and the main action happens in the ocean. Even when the old fisherman is in the coast, his thoughts are on the sea.

Regarding time, the action takes place in few but absolutely intense days. Although he spends quite a few time remembering previous years; a time when he was younger, agile and strong.

The action is created by Santiago, a fish and some sharks as secondary actors, appearing these ones to move the plot.

This fight between man and animal (first the fish, and then the sharks), alone, face to face, creates a parable about the individualism of the fisherman for his apparent defeat against the nature, the destiny.

However, his passionate attempt, his reluctance to be vanquished  becomes the true victory. If a man face his destiny with valour and accept it fighting till the end, he will never be defeated. “Destroyed but not defeated”, declares Hemingway in words of Santiago

Santiago is alive, because the author has created true life with this character. He makes it possible that the reader is part of the story and becomes Santiago’s companion. Through the old man’s wise and short monologues about the sea and conversations with the big fish a normal story becomes completely majestic.

Hemingway is admirable when describing the reality. Nowadays, this ability has been lost in novels.

Linda Seger, a famous American screenplay writer states that a writer should introduce surprising elements continuously to keep the reader’s attention. There is nothing wrong with the “keeping the attention” part. However, it is not necessary whatsoever to introduce these surprises in a mechanic way; for example, adding a problem each three or four pages, almost automatically. Hemmingway achieved that result without having to resort to that absurd rule. He knew how to describe everything naturally and make it real and exciting without having to append any complication to the story.

Besides, along with that magic capacity to describe he has got an incredible fluency and amenity, only typical of the most talented writers.

The Old Man and the Sea is about ambition, regrets and last wishes. Some people wants power or money. Santiago just wanted a fish. A fish which would give him money and would make him be in the prime of life, but above all, it would give him pride. A pride he needed to demonstrate everyone since a long time ago. That animal represents his biggest secrets and greatest wishes. Without him, his life would not be completed. The book talks about the dreams. Not only of the ones Santiago has during the night, but also about the ones he wants to become true.

In the story it seems that he does not achieve his dream, or either that he gets it but it is taken away from him later. It does not happen, however, this way. He wanted everybody in town to admire his fish. But that would have not been possible (Hemmingway used to fish himself and lived in Cuba, so it is the most realistic solution that the sharks came to him attracted by the bleeding fish). Besides, people in town can still see the immense bone he is bringing with him.

He caught it and that is quite enough. Moreover, if the author would have wanted Santiago to arrive at the coast without the bone, the essence would have been the same. Santiago finally caught the fish, his biggest enemy and also his best friend, and that was the heart of the matter. He knew that and it was enough.

However, part of Santiago’s dream was to show everyone the capture and that is a better decision from Hemmingway. A bit of good pride in life is not harmful, and Hemmingway knew about that.

Not only people in town, but also the reader and Santiago himself realise that the old man did not loose the battle.

The perseverance and determination Santiago has trying to catch this fish and keep it is impressive. He suffers a lot of pain during his adventure. Santiago is willing to sacrifice everything to catch the fish and the cold, hunger and shattered hands mean nothing to him if he gets it. Hemmingway  manages to make us suffer as if we were in that very same boat with Santiago, or even as if we were Santiago, feeling all that stress, tension, fear and concern.

There are only a few characters in this novel, and this is one of the reasons it is such a magic novel. It is very difficult to create a good story with just a few characters: Santiago, a fish and some sharks make the whole package. Of course, there is Manolo (the boy) and the people from town (to the ones he wants to demonstrate he is still very capable), but the really important characters are Santiago and the animals.

Santiago is a wise and knowledgeable man; he has got that intelligence given by the common experience and not by the books. He knows that everybody is laughing at him, but he pretends he does not know and acts accordingly to that. However, he puts all his energy in proving them wrong.

Also, when he is talking to himself he says very clever things. Santiago is a sensitive man. He attributes human characteristics to the animals. This anthropomorphism is seen in sentences like: “dolphins are kind”. And he demonstrates humility too when he thinks that the fish has got a plan and that he is more able, dexterous and noble than himself.

Besides that, it is also interesting that he considers the animals and the stars like his brothers, and on the contrary, spurns somehow those people in town who look down on him. On one occasion, he says that his fish has great dignity, and that lots of people would not deserve to eat his meat.

Santiago is a passionate man, no doubt. That becomes obvious when he is fishing, even before he goes into the boat. It is a privilege seeing how happy he is just thinking about fishing.

The old fisherman is also a simple man. However, what is most characteristic of Santiago is his faith, his hopes, his dreams.

In a conversation, the boy and him are talking about the faith they both have. It is a short dialogue but very intense and relevant in the book. Manolo says to Santiago:

“Daddy does not have a lot of faith”, to which Santiago responds: “No, but we do, don’t we?” “Yes”, replies Manolo firmly and without hesitation. In another occasion, the old man remembers a chapter of his childhood in which he won a fight against a black athlete, and his thoughts concluded with a sentence that make us shudder: “I decided that I could defeat anybody, if I really wanted”. A sentence that defines Santiago very precisely and one that everyone should say to themselves every morning. We would not need to take it necessarily this way; we could turn it positively: “I decided I could get whatever I wanted, if I really wished it”.

The fish and the sharks, the other characters in the novel, represent the complications that come across in life. They are secondaries, but without them there would not be story at all. The fish is his aim, Santiago’s dream; but the sharks take away his dream (only apparently, of course). Santiago first wants the fish, then he hates the fish, at the end he admires the fish and considers him superior (even after he wins the battle); and of course he hates the sharks, but understand them later, because they are part of the nature. And Santiago understands nature better than anybody else.

Manolo is maybe just a reflection of Santiago; someone who represents what was Santiago like in the past. And it is curious because they both have the same faith, dreams, hopes and exactly the same energy…. Perhaps the author only wanted to tell us that even after so many years Santiago is still the same passionate man he was once when he was just a child.